El dolor, fuente de una poderosa transformación
La valiente iniciativa de una madre del dolor. Juan Carlos Carranza.
Sandra Meyer tenía dos alternativas: echarse a llorar en la cama, desgarrada de dolor como estaba por la de muerte de su único hijo varón, de apenas 13 años; o transformar esa angustia en una lucha, para que nadie más en Córdoba tenga una muerte absurda.
Ella eligió convertir su inmensa pena en una poderosa fuerza de acción. "Siento que es el legado que mi Juancito me dejó", confesó.
Seis días después del trágico accidente de su pequeño, Sandra fue a Tribunales, a la Municipalidad de Córdoba, a Epec, a la Policía de Córdoba. En cada lugar dejó una carta pidiendo explicaciones, preguntándose cómo pudo ser que su hijo muriera electrocutado por un cesto de basura. Según esta mujer, al menos 30 testigos aseguran que ese cesto estaba unido con un alambre a un cartel luminoso, en la esquina de Javier Díaz y Ricchieri, en barrio Jardín.
La fuerza de Sandra hoy ha propiciado que el municipio active una política de control de la cartelería y que la Unicameral estudie un proyecto de ley de seguridad urbana.

