Salud ocular. El 80% de los problemas de visión pueden prevenirse con revisiones periódicas
Enfermedades como el glaucoma o la degeneración macular pueden causar daños irreversibles si no se detectan a tiempo. La exposición prolongada a pantallas incrementó los casos de fatiga visual digital.
Con motivo del Día Mundial de la Visión, que se conmemora este 9 de octubre, especialistas oftalmólogos recordaron que más del 80% de los problemas visuales son prevenibles o tratables si se diagnostican de manera temprana.
Las revisiones periódicas, señalaron, son la herramienta más eficaz para evitar daños oculares irreversibles.
8 de cada 10 problemas de visión pueden evitarse
La doctora Itziar Coloma, del Centro Médico Quirónsalud Elche, explicó que “la mayoría de las personas asocia una buena salud ocular con ver bien, pero hay enfermedades silenciosas como el glaucoma o la degeneración macular asociada a la edad que no muestran síntomas en sus fases iniciales”.
Cuando se detectan tarde, pueden provocar pérdida permanente de la visión.
Los trastornos visuales más comunes
Entre los problemas de vista más frecuentes se encuentran los defectos refractivos (miopía, hipermetropía y astigmatismo), la presbicia (vista cansada) en mayores de 40 años, las cataratas y la retinopatía diabética.
A estas afecciones se suma una tendencia creciente, la fatiga visual digital, relacionada con el uso prolongado de pantallas en el trabajo o el estudio.
“El uso continuo de dispositivos electrónicos provoca cansancio ocular, visión borrosa y sequedad”, detalló el doctor Manuel Losada, jefe de Oftalmología del Hospital Quirónsalud Murcia. Según explicó, la exposición prolongada reduce el parpadeo y fuerza los músculos oculares.
Cómo prevenir la fatiga visual digital
El doctor Enrique López, jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Quirónsalud Valencia, recomendó incorporar hábitos simples para proteger la vista.
Entre ellos, aplicar la regla 20-20-20: mirar un objeto situado a seis metros de distancia durante 20 segundos cada 20 minutos frente a la pantalla.
También aconsejó mantener una distancia de entre 50 y 60 centímetros, ajustar brillo y contraste, parpadear con frecuencia y usar lágrimas artificiales en caso de sequedad ocular.
La iluminación ambiental y el descanso adecuado también son factores clave. “Dormir poco incrementa la fatiga ocular y reduce la capacidad de concentración visual”, añadió López.
Revisiones periódicas: la clave para conservar la visión
Los expertos enfatizan que los chequeos oftalmológicos regulares son esenciales, incluso en ausencia de síntomas. “El glaucoma puede avanzar durante años sin avisar. Sólo las revisiones periódicas permiten detectarlo a tiempo y preservar la vista”, explicó Losada.
Las pautas generales de control visual son las siguientes:
- Niños: una revisión entre los 3 y 4 años, y otra al iniciar la adolescencia.
- Adultos jóvenes: cada dos o tres años, si no presentan síntomas ni antecedentes familiares.
- Mayores de 40 años: cada uno o dos años, por mayor riesgo de glaucoma, cataratas o presbicia.
- Mayores de 60: al menos una vez por año.
Cuándo acudir al oftalmólogo
Los especialistas recomiendan realizar una consulta si se presentan síntomas como visión borrosa persistente, destellos o manchas, pérdida de campo visual, dolor ocular o sensibilidad a la luz.
Detectar estas señales de manera temprana puede marcar la diferencia entre mantener una visión sana o enfrentar daños permanentes.

