Un derecho humano fundamental
El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales señala el fundamento del derecho a elegir: el respecto a la libertad religiosa y de conciencia que garantiza a los padres que sus hijos reciban una educación “de acuerdo con sus propias convicciones”.
Elegir la escuela a la concurrirán los niños es una de las decisiones más importantes en toda familia. Sin embargo, en la imagen de los padres que buscan una vacante no siempre se percibe que está en juego un derecho humano fundamental.
La Declaración Universal de Derechos Humanos garantiza a los padres “el derecho a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”. En igual sentido, la Comisión de Naciones Unidas que supervisa la aplicación de los tratados de derechos humanos precisa que los estados nacionales están comprometidos a respetar la libertad de los padres “de escoger para sus hijos escuelas distintas de las creadas por las autoridades públicas”, siempre que cumplan las normas del sistema educativo.
El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales señala el fundamento del derecho a elegir: el respecto a la libertad religiosa y de conciencia que garantiza a los padres que sus hijos reciban una educación “de acuerdo con sus propias convicciones”.
La Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Declaración de los Derechos del Niño, la Convención de Unesco sobre la Lucha contra las Discriminaciones en la Enseñanza reconocen el mismo derecho.
En este último tratado el Estado argentino se comprometió “a tomar todas las disposiciones necesarias” para garantizar la libertad de elección. A pesar de esto, muchas veces se cae en el falso debate que sostiene que el Estado debe promover sólo la escuela estatal. Si así fuera, se negaría a los ciudadanos al acceso a un derecho humano fundamental.
En nuestra provincia, un tercio de los alumnos asiste a escuelas de gestión privada, una proporción similar a la de las provincias de Santa Fe y Buenos Aires. Pero a pesar de los esfuerzos que se realizan, parece insuficiente para garantizar la inclusión de todos quienes eligen esta opción.
A través de los años, los argentinos hemos crecido en la conciencia de la importancia de los derechos humanos. La posibilidad de los padres de elegir un proyecto educativo de acuerdo con las convicciones es parte de estos derechos fundamentales que es preciso promover y garantizar.
*Secretario del Consejo Católico para la Educación.
