Padre de alumna sancionada por subir foto a Facebook: La clase no la enamora
Eso dijo el hombre al justificar lo que hizo su hija en un colegio de Entre Ríos.
Jorge Grazziani, padre de la alumna sancionada en una escuela entrerriana por subir en clase una foto a la red social de internet Facebook, justificó hoy la acción de su hija al acusar a los profesores de aplicar un estilo de dictado que "no la enamora".
El hombre argumentó que el tratamiento de lo abordado en el curso "no reviste el interés necesario" para la adolescente y se mostró satisfecho con el fallo del Superior Tribunal de Justicia de la provincia que anuló la penalidad aplicada a la estudiante por las autoridades del Instituto Niño Jesús, de San José, localidad del departamento de Colón.
Desproporcionada. Grazziani calificó a la sanción como "desproporcionada y vejatoria" porque obligaba a su hija a dejar de ser abanderada y a realizar una monografía sobre "uso correcto y mal uso de los medios de comunicación", para exponerla ante rectoría y sus compañeros.
"Fui profesor de Historia y Formación Cívica, por lo que sé lo que es la docencia, sé lo que es educar y sé lo que es estar parado delante de una clase. Cuando el alumno opta por distraerse, es porque la clase no reviste el interés necesario, no lo enamora la clase y, ahí, es cuando se distrae y puede usar el celular o usa un papelito para tirar a un compañero", justificó el hombre.
Grazziani, no obstante, admitió que "está prohibido el uso del celular en clase por el Código de Convivencia Escolar", pero resaltó que "ese mismo código dice que el alumno tiene derecho a defenderse ante una acusación de falta".
En ese sentido, destacó el fallo del Superior Tribunal de Justicia que resolvió que no se había respetado el derecho de defensa de la alumna y que era excesiva la medida disciplinaria, recurrida en los tribunales por los padres de la estudiante.
"Lo que estoy defendiendo es el derecho al descargo correspondiente, además de criticar la desproporcionalidad de la sanción, que es vejatoria porque la condenaba a mi hija a que hiciera un trabajo práctico fuera del horario de clase para exponerlo en rectoría y ante el resto de los alumnos, además de hacerle perder su condición de abanderada, que no se gana de un día para el otro", enfatizó.
El hombre, en declaraciones a radio 10, insistió: "Mi hija cursó la primaria y fue abanderada. Ahora, está cursando la secundaria y también es abanderada. Nunca tuvo problemas de conducta: siempre tuvo una conducta intachable".
Desde la escuela. Por su parte, el director de Escuelas de Paraná, Roque Caviglia, había cuestionado la decisión judicial. "Hay una resolución que establece cuáles son las normas éticas que un alumno debe observar para ser abanderado. En este caso, la alumna no las respetó y, por eso, le quitaron la bandera", criticó.
Caviglia, además, advirtió: "Esta resolución de la Justicia afecta la autoridad de la escuela y cuestiona una resolución del Consejo de Educación, que es muy prolija".
Desde otra posición, el juez del Superior Tribunal de Justicia Carlos Chiara Díaz rechazó esa acusación al sostener que, con el fallo, "no se interfiere en las cuestiones propias de las instituciones" y recordar que la Justicia debe actuar "cuando se encuentra afectado algún derecho constitucional", como el de la defensa.

