La Independencia de Mayo
¿Está mal decir que el 25 de Mayo se celebra la Independencia nacional? Para las maestras de historia, sí. Para los historiadores, no tanto. Para el ministro de Educación de la Nación, depende de cómo se lo explique. Edgardo Litvinoff.
Es común que los chicos de la escuela se confundan cada vez que les preguntan qué se conmemora el 25 de Mayo. La respuesta suele ser “la Independencia”. A veces, esa confusión implica reprobar historia.
Es que la Independencia se proclamó el 9 de julio de 1816. Lo de mayo de 1810 fueron la Revolución y el primer gobierno patrio. Y lo que se celebra el mes que viene es el Bicentenario de este último acontecimiento. Parece una obviedad, pero no lo es.
Hasta un ministro de Educación puede equivocarse.
En el anteúltimo número (23) de la revista El Monitor –publicación institucional del Ministerio de Educación de la Nación, que se distribuye en las escuelas de todo el país–, el responsable de esa cartera, Alfredo Sileoni, encabeza la edición con un artículo editorial. Allí afirma que “La conmemoración del Bicentenario de la Independencia nacional ofrece una oportunidad para dar respuestas...”. Y sigue explicando la importancia de la fecha.
Por supuesto, se refiere a la Revolución de Mayo y no al Congreso de Tucumán. ¿Confusión, error de imprenta o reinterpretación histórica?
Parece que un poco de cada cosa.
Proceso. "Lo habitual es referirse al Bicentenario de la Revolución. Tal vez hubiera hecho falta una palabra, que quizá se pasó en el corrector, que es 'el proceso' de Independencia nacional. No es ilegítimo decir que se conmemoran los 200 años del inicio de ese proceso. O del primer grito de libertad, como también suele decirse. Además, el ministro, al instalarlo en esta secuencia, intenta darle la visión que tiene el Gobierno, que tiende a ser nacional y federal, y sobre todo americana", explicó un asesor de Sileoni para justificar el blooper.
Cada cual tomará estos argumentos como le parezcan. Pero al menos en parte son ciertos: si bien hasta 1816 no se declaró la Independencia argentina, y si bien la Primera Junta instaurada tras la Revolución gobernaba formalmente en nombre del rey de España –Fernando VII–, ya está claro entre los historiadores que se trató de una maniobra política de la aristocracia liberal porteña para disimular las verdaderas intenciones independentistas (conocida como “la máscara de Fernando VII”, ya que el rey español había sido depuesto por el francés José Bonaparte).
“Era una ficción que no se sostenía. De facto, no hubo ninguna diferencia entre antes y después de 1816. Salvo el incidente de Manuel Belgrano en 1812, que después de crear e izar la Bandera en Rosario tuvo que volver a guardarla por orden del Triunvirato: había que mantener la ilusión de que éramos parte del imperio español”, cuenta el historiador cordobés Roberto Ferrero.
Por eso, seamos indulgentes y no culpemos al ministro. Que el desliz sirva, en todo caso, para exculpar a los alumnos que responden “la Independencia” cada vez que les preguntan –que nos preguntaban– qué se celebra el 25 de Mayo. Así que: respuesta correcta.
¡Devuélvannos los puntos que nos sacaron!

