Dos héroes en un voraz incendio con final feliz
Jonathan Montagut, de 13 años, rescató a sus tres primas de las llamas. Irene Achával, de 8 años, estaba dentro de la casa siniestrada y salvó a sus hermanitas.
En la noche del domingo, los vecinos de barrio Ciudad Villa Retiro, en el norte de la ciudad de Córdoba, se estremecieron por el incendio que se desató en una humilde casa de familia en la que sólo se encontraban tres niñas, pero que tuvo final feliz. El siniestro pudo ser controlado por los vecinos del barrio previo a que llegaran los Bomberos, pero minutos antes dos pequeños héroes evitaron que las nenas perdieran la vida. A la tardecita, las hermanitas Irene (8), Celeste (5) y Morena Achával (3) tuvieron que quedarse solas en la casa del lote 5, manzana 5, del citado barrio porque su madre, Cecilia Juncos (30), no se sentía bien y decidió ir a realizarse un control de su embarazo de nueve meses al Hospital Neonatal.Cerca de las 20.30, con su inocencia a cuestas, Celeste tomó una vela encendida y la colocó debajo del ropero de la casa. Buscaba ropa. En el extremo superior del ropero había alcohol de quemar. En pocos instantes el mueble y la ropa se convirtieron en una bola de fuego. Segundos después las llamas se apoderaron de la heladera, cables, un colchón, un reproductor de películas y útiles escolares. Las nenas se asustaron y empezaron a llorar.Pese a sus escasos 8 años, Irene asumió un rol imprevisto de hermana "mayor" y con mucho instinto de supervivencia llevó a sus hermanitas hasta la ventana de una pieza trasera para tratar de sacarlas. Y la abrió. Primer acto heroico.A tres casas del lugar, Jonathan Montagut (13) escuchó el llanto de sus primas y corrió para socorrerlas. Llegó justo cuando las niñas intentaban salir. Jonathan sacó primero a Irene, luego a Celeste y por último a la más chiquita, Morena. Segundo acto de heroísmo."Me demoré tres minutos en sacarlas", se enorgullece Jonathan, quien habla poco pero se ilumina de alegría cuando le preguntan sobre fútbol, deporte del que es fanático y confeso hincha de Boca y Belgrano.Después, Jonathan cargó a Celeste en sus brazos y la llevó a su casa. Irene, muy nerviosa aún, se encargó de llevar a Morena.Daniel Montagut, padre de Jonathan, cuenta que no es la primera vez que su hijo obra con valentía. "Hace cuatro meses nos ayudó a evitar un incendio. Mi esposa Graciela y yo dormíamos, y él veía tele; por suerte nos despertó y avisó del chisperío que producía el cable de la heladera, tras lo cual corté la luz", relató.La solidaridad de los vecinos merece un párrafo destacado. Apenas vieron el incendio acudieron para tratar de sofocarlo. Daniel Montagut fue uno de los primeros en llegar a la casa. Para ingresar, rompieron vidrios de puertas y ventanas. El calor y el humo intimidaban, pero nada los detuvo. Utilizaron baldes y una manguera para reducir las llamas, y el agua la extrajeron desde un tanque domiciliario. "Era un humerío y un calor insoportable, no se podía entrar; nos desesperamos porque no queríamos que se incendiara la casa; tardamos más de una hora en apagar el fuego, porque no llegaban los Bomberos", dijo Daniel. Emociones en el hospital Cecilia Juncos también habla poco en el hospital. Está cansada después de tantas emociones. "Me avisaron por teléfono unos vecinos; lo único que pensaba era en mis hijas, que estuvieran bien", admite. Junto a su marido, le agradece a Dios que las nenas estén bien y que mucha gente la haya ayudado. Es que ya llegaron donaciones a su casa.El Ministerio de Desarrollo Social provincial informó que la familia recibirá una ayuda económica por las pérdidas sufridas. Además, dos trabajadoras sociales le dieron a Cecilia 300 pesos para los gastos del nacimiento de su cuarto hijo.Cecilia realizaba anoche trabajos de parto. No sabía si sería varón o nena, ni tampoco el nombre que le pondrá. "Lo tengo anotado en casa, lo eligieron mis sobrinos", dijo. En su familia presienten que será varón y que pronto tendrá como hermanas a las tres pequeñas que se salvaron de las llamas.

