Donde hubo cañones, ahora descansa una catapulta
Sobre los terrenos del ex Batallón 141 del Ejército Argentino, la Ciudad de las Artes recibe cada día cientos de estudiantes, visitantes y, hasta, curiosos.
El pasado y el presente. Sobre los terrenos del ex Batallón 141 del Ejército Argentino, la Ciudad de las Artes recibe cada día cientos de estudiantes, visitantes y, hasta, curiosos. Pero, como viejo territorio militar que incluía barracones para albergar colimbas de barba escasa y sufrimiento reiterado, vuelve a atesorar un arma de gran envergadura. En este caso no se trata de un oxidado cañón alemán Krupp, ni un mortero estadounidense replicado por Fabricaciones Militares. Es nada menos que una catapulta –la primera se hizo hace unos 2.400 años en la ciudad griega de Siracusa– utilizada por los manifestantes que repudiaron la sanción de la Ley de Educación y la blandieron para disparar bolsas de basura y otros objetos malolientes contra legisladores, policías y todo aquel que se cruzara por la zona de la Unicameral. No está claro si esta unidad de artillería quedará de muestra, como el blindado que da la bienvenida a la avenida Ejército Argentino, o si simplemente pasó a cuarteles de invierno hasta que sea convocada para una nueva y épica batalla ciudadana.

