Desde la mañana, en la cola para ingresar
Algunos madrugaron y a las 7 de la mañana comenzaron a hacer cola. El objetivo: ubicarse en los primeros lugares.
A eso de las 7 de la mañana, un cordobés y su novia fueron los primeros en llegar a la fila de ingreso al sector de las plateas. En la fila del campo VIP había gente acampando. Y en los alrededores del Estadio Kempes a esa hora no había nadie más salvo Yamila, quien llegó a las 8 de la mañana y fue la primera en la fila del campo no VIP.
Yamila viajó desde Mendoza, madrugó, se preocupó por estar muy temprano, se la pasó solita su alma un par de horas, al mediodía decidió ir por un panchito... y perdió su lugar. Lo curioso es que se lo arrebataron tres personas que también venían de Mendoza.
En esa fila que supo del sol abrasador de la siesta cordobesa había gente de todo el país: una mamá y su hijo habían viajado desde Salta para ver el show, asombro que fue superado por otra mujer de más atrás que gritó para que su historia prevaleciera: se había venido de Puerto Madryn, cumpliendo 20 horas de viaje.

