Declararon periodistas en un caso de trata de personas
El conductor y un productor del programa televisivo “ADN” explicaron su participación en la denuncia que derivó en el juicio.
En el tribunal Oral Federal en lo Criminal 2, de la ciudad de Córdoba, donde se juzga un caso de supuesta trata de personas, en el que están imputadas cinco personas a raíz de filmaciones del programa televisivo ADN, ayer declararon su conductor, Tomás Méndez, y el productor Marcelo Ariel Castro. La audiencia se tornó por momentos virulenta, cuando algunos de los acusados y familiares lloraron y abuchearon a Méndez. El periodista fue convocado por el tribunal porque desde la producción del programa habían dicho que Castro hacía dos años que no trabajaba en ADN . Aclaró Méndez que la citación fue a una dirección equivocada, donde se editaba un programa deportivo y no a la producción de ADN .En tanto, el productor Castro explicó que trabajaba en dos o tres productoras distintas. Este testigo no dio explicaciones cuando el camarista José Fabián Asís, para hacerlo recordar, le hizo leer el acta de citación en la que el productor fijó domicilio en Garibaldi 541, de barrio Pueyrredón.Castro dijo que, por razones de seguridad, daba como domicilio su lugar de trabajo y no recordaba el nombre de la persona que comunicó al tribunal que el nombrado ya no estaba en la producción de ADN desde hacía dos años. El caso El 27 de septiembre de 2012, entre las 22.30 y las 23, como consecuencia de la aparición de Méndez en la estación de peaje de Bouwer, localidad próxima a esta capital, y alertados por el periodista que se estaba ante un caso de trata de personas, fue detenida la marcha de un colectivo de la empresa Andesmar. Esa unidad transportaba a dos supuestas víctimas y a una persona que las custodiaba, con conocimiento del guarda. El colectivero Jesús Ramón Quevedo fue imputado como consecuencia de la filmación y de la advertencia del periodista Méndez a un comisario que en ese instante hablaba con el fiscal federal Enrique Senestrari. Quevedo había facilitado su celular a la imputada Ivana Kloster, quien atravesaba una crisis nerviosa y quería hablar con su marido, un policía (imputado por esa relación y preso por varios meses), quien estuvo en situación pasiva y hoy cumple tareas administrativas por problemas psicológicos.El fiscal Senestrari ordenó la detención del guarda y el secuestro del celular. Quevedo estuvo 63 días preso.Ayer, tanto Méndez como Castro intentaron aclarar que se trató de una decisión de Senestrari, aunque el productor Castro sostuvo que la actitud del guarda despertaba "dudas" y por eso no descartaron que fuese un miembro de una red de trata. Castro agregó que, según la víctima que llevó cámaras ocultas para desnudar a la banda de trata, "el chofer saludó a Alberto Mansilla", lo que aumentó sus dudas sobre el chofer de Andesmar. Mansilla es supuesto miembro de una red de trata, según la acusación.Méndez confirmó ante una consulta del tribunal que su productor había purgado una condena de un mes y medio de cárcel por tenencia de drogas. Lo defendió enfáticamente y dijo que merecía como cualquier condenado ser reinsertado socialmente. Méndez agregó que le dio trabajo a Castro después que denunció en ADN la mafia de los taxis en el aeropuerto y que el hoy productor le dijo que había sido sobreseído. Críticas El conductor de ADN criticó a este diario por la cobertura del caso ventilado en el juicio. Hizo consideraciones sobre la causa, a lo que el presidente del tribunal, José María Pérez Villalobo, le respondió que no tenía que hacer imputaciones, sino declarar como testigo de la causa.En la audiencia, quedó establecido que el fiscal Senestrari se enteró de lo que sucedía durante el procedimiento.A su vez, Méndez justificó su renuencia a denunciar ante los delitos que se juzgan, porque el mismo fiscal en otra investigación se atribuyó la liberación de una joven salteña sin mencionar el aporte de ADN . Luego, el productor Castro admitió que hizo una cámara oculta a una de las víctimas "sin su autorización"; y al ser advertido que como periodista debía saber que si tenía conocimiento de un delito era su obligación denunciarlo a la Justicia, respondió que quien decidía si se denunciaba o no era Méndez.Castro puso como condición para declarar ayer que se retiraran todos los imputados de la sala. Y el tribunal le reclamó que se entreguen filmaciones que hasta hoy no fueron enviadas por la producción de ADN , pese al reclamo del fiscal Senestrari, y fijó para el próximo miércoles los alegatos.

