Con 48 años de historia dentro de la institución
Las mujeres forman parte de la Policía de Córdoba desde hace casi 50 años. En 1964 se creó la Brigada Femenina.
El entonces jefe de la fuerza, José Latella Frías, propuso la creación de la Brigada Femenina, medida que fue apoyada por el gobernador de ese entonces, Justo Páez Molina. Su rol principal era, en un principio, contener a los jóvenes que se portaban mal en el centro de la ciudad de Córdoba.
Trece años después, en 1977, se derogó el artículo 29, que limitaba el ascenso de las mujeres policías, que hasta ese año sólo podían aspirar, como máximo, a ser oficiales principales. Recién el 28 de diciembre de 1994, Amalia Ferrando de Valenzuela, Susana Ferreyra de Sosa y Margarita Bielokosic se convirtieron en las primeras mujeres con rango de comisarios inspectores.
En la actual plana mayor de la Policía de Córdoba no hay mujeres. Y en los 88 puestos de mayor escalafón, sólo aparecen dos: la jefa de la Dirección de Coordinación Comunitaria, comisario mayor Stella Maris Farías, y la jefa del Departamento Despacho de Jefatura, comisario mayor Sara Gladys Gómez. En total, hay más de cuatro mil mujeres entre los 20 mil efectivos que tiene la fuerza.
“Las primeras incorporaciones femeninas se formularon a partir de la creación de cuerpos separados (...) que con el transcurso de los años se fueron disolviendo y fusionando en un único cuerpo policial como se conoce hoy”, se destaca en el estudio La mujer en las instituciones armadas y policiales: resolución 1.325 y operaciones de paz en América latina. Se trata de un extenso trabajo comparativo para determinar qué lugar ocupan las mujeres en las fuerzas de la región.
Esta publicación destacó que en 1978 la Escuela de Cadetes de la Policía Federal recibió por primera vez a las mujeres y las incorporó a la institución a través de denominado “Escalafón Femenino del Agrupamiento de Apoyo”. Este “escalafón” recién fue eliminado en 2001. Gendarmería, en tanto, empezó a recibir mujeres en 1992, aunque las dejó ascender a “oficiales” en 2007. Prefectura Naval abrió el ingreso femenino en el 2000, cuando eliminó el escalafón femenino en su reglamentación interna.
“Los esfuerzos por trabajar la incorporación de la perspectiva de género en las instituciones policiales de la región están presentes”, dice el informe.
Pero advierte sobre aspectos que quedan por ser desarrollados, como el mejoramiento de las condiciones logísticas en los destacamentos y la asignación de la mujer a labores policiales “que no sean únicamente aquellas que ‘corresponden’ con las cuestiones de familia y protección de la niñez será positiva”. Y alerta sobre la necesidad de proteger a las mujeres el hostigamiento sexual de sus pares o superiores.

