Comienza el juicio por el crimen de una joven trans
Azul Montoro fue asesinada en 2017 de 18 puñaladas. Las pruebas apuntan a Casiva. La defensa del acusado pedirá inimputabilidad por diferencias en los peritajes psiquiátricos.
El tercer fin de semana de octubre de 2017, Azul Montoro estuvo rodeada de sus afectos, pues su mamá y su hermana habían llegado de sorpresa a Córdoba desde su Villa Mercedes (San Luis) natal para pasar el Día de la Madre.
Azul era una joven transexual de 24 años que se ganaba la vida como trabajadora sexual. Su mejor amiga, Lara Godoy, le había dejado las llaves de su departamento para que cuidara a su perrita caniche. Lara se había ido a visitar a su madre a San Juan.
Horas después, el martes 17, tanto Lara como la mamá de Azul recibieron la peor noticia: habían asesinado a la joven.
Hoy arranca el juicio que tiene como único imputado a Fabián Alejandro Casiva, quien esa noche contrató por un servicio sexual a Azul. En las horas en que estuvieron juntos, fueron al departamento de Lara, ubicado en la calle Rincón, cerca del Mercado Norte de la ciudad de Córdoba. Casiva está acusado de femicidio por haber asesinado de 18 puñaladas a Montoro.
Esa noche, una amiga encontró a Azul en el piso ensangrentada, al igual que a la perrita caniche de Lara. Cuando vio que el celular de Azul no estaba, pero que aparecía “en línea”, hizo una videollamada que fue respondida por Casiva.
Femicidio
El caso fue caratulado como femicidio y constituye la primera vez que se juzga con esta carátula al crimen de una mujer transexual en Córdoba.
“Si bien nada nos va a devolver a Azul, queremos que con este caso podamos de alguna forma remendar la muerte de tantas otras compañeras que quedaron invisibilizadas”, explicó, emocionada, Lara Godoy.
"Queremos justicia y la perpetua para Casiva y que la sociedad tenga más empatía con las personas trans porque sufrimos mucha violencia. Cuando salimos a pararnos a una esquina, no sabemos si volvemos vivas, y nos hemos acostumbrado a convivir con ese miedo", añadió en diálogo con La Voz.
Juicio
“En términos jurídicos, el caso no es tan complicado. Las pruebas son fuertes; creo que la discusión central pasará por la imputabilidad del acusado”, indicó el fiscal de la causa, Gustavo Arocena. A Casiva se le hicieron dos peritajes psiquiátricos: el primero determinó que era inimputable, y el segundo, lo contrario.
Casiva fue capturado la noche del crimen cuando intentaba ingresar al Neuropsiquiátrico de barrio Juniors.
La estrategia de la defensa irá por ese elemento, que es el más débil de la causa. En el fallo de la Cámara de Apelación, cuando la causa fue elevada a juicio, la defensa de Casiva argumentó que en dos causas anteriores (de 2013 y de 2016) había sido declarado inimputable. La fiscalía entendió que Casiva comprendió la criminalidad del acto y pudo dirigir sus acciones, y, por ello, pidió la elevación a juicio, que fue aceptada.
El acusado además tiene antecedentes de violencia contra su madre y contra su hermana.
Al juicio asistirán miembros de distintas agrupaciones LGTBIQ para dar su apoyo a familiares y a amigas de Azul.

