Apross: polémica por bombas de insulina
Denuncian que un grupo de pacientes insulinodependientes no está recibiendo en tiempo y forma los insumos que necesita para prevenir descompensaciones severas.
Un grupo de afiliados a la Administración Provincial de Seguro de Salud (Apross) con diabetes mellitus tipo 1 (insulinodependiente) denunció que desde hace meses viene sufriendo inconvenientes en la provisión de los insumos que necesita para mantener controlada su enfermedad. Los afectados son un grupo puntual de personas diabéticas que, por ser metabólicamente inestables y muy lábiles en su glucemia, requieren de bombas de infusión de insulina con sensores de glucosa que dan un alerta cuando el nivel baja, lo que les permite evitar episodios de hipoglucemia que pueden poner en riesgo su vida, según explicó la médica diabetóloga Graciela Rubin. En total son entre 110 y 120 los afiliados de Apross que usan bombas de insulina, y poco más de 40 los que necesitan los sensores de glucosa. "Son básicamente adolescentes y jóvenes, y también hay algunas embarazadas, cuyo control de la glucemia es crítico", puntualizó Rubin. Por esa razón, presentaron reclamos verbales y por nota a la obra social demandando una urgente solución al problema, la última de las cuales corresponde al 10 de este mes. En Apross, la médica Eva Ravanelli admitió que desde comienzos de enero hubo dificultades en la provisión de insumos vinculados a las bombas de insulina, entre los que mencionó sets de infusión, reservorios de insulina y sensores de glucemia. Pero aseguró que la entrega a los afiliados comenzó a normalizarse en los últimos días. "El problema se debió a la falta de stock por parte de la única proveedora de los productos Medtronic en Córdoba, GS Bio, porque son insumos importados", dijo.Sin embargo, Rubin al igual que beneficiarios afectados, aseguraron que la cuestión dista de estar resuelta."No tenemos una respuesta concreta. Lo real es que a algunos afiliados que fueron a reclamar les entregaron parte de los insumos que necesitan en el mes, con el mensaje de que se los daban 'por ahora'. A otros directamente les dijeron que van a tener que cambiar las bombas que están usando por otras del laboratorio Roche, que no tienen sensores de glucosa", afirmó la médica, a cargo de la atención de varios de los pacientes afectados. La profesional aseguró, además, que pacientes de otras obras sociales, "no tuvieron inconvenientes con el suministro de estos mismos insumos".De la misma manera se expresó Gabriel Grion, padre de un joven de 20 años que, por su condición, necesita la bomba con sensores. "Apross aduce que el laboratorio no los tiene, pero a mí me consta que los insumos sí están", afirmó.Y explicó por qué son tan vitales para los afiliados. "A mi hijo se le rompió la bomba en abril de 2013, y, a pesar de los reiterados pedidos médicos, recién la repusieron en febrero de este año, pero sin el aplicador que también estaba pedido, por lo cual recién pudo volver a usarla hace poco más de una semana", relató. "El problema –enfatizó– es que, en el medio, mi hijo tuvo dos episodios graves de hipoglucemia que terminaron con una internación, lo que no habría sucedido si hubiera tenido la bomba con los sensores". En Apross, Ravanelli señaló que "en la medida en que se vayan consiguiendo los insumos, se irán proveyendo a los afiliados", y admitió que se les "está dando la alternativa de la bomba de Roche", con la que, dijo, no hay problemas de stock.Para Grion, "ésa no es una opción útil para ellos, porque al ser tan lábil su glucemia, necesitan sí o sí los sensores que esa bomba no tiene". Y recordó que la ley nacional de diabetes dispone que a las personas con la enfermedad se les garantice la provisión de todos los insumos y medicamentos necesarios para controlarla."Mientras tanto, los pacientes se están prestando los sensores entre ellos", aseguró, y anticipó que el próximo paso es presentar un amparo judicial.
Bomba de insulina
Qué es. Es una de las tecnologías que se usan para el tratamiento de la diabetes tipo 1. Consiste en un dispositivo computarizado que se lleva por fuera y junto al cuerpo, en el cinturón o en un bolsillo. Inyecta insulina de acción rápida en cantidades precisas a horas programadas.
Ventajas. Brinda una administración de insulina más parecida a la natural que la aplicación de inyecciones y reduce la cantidad de pinchazos. Además, permite el manejo de la insulina durante el sueño, evitando hipoglucemias cuando el paciente duerme.
Con sensores. Al controlar la glucosa, el aparato da una alarma cuando el nivel es inadecuado, lo que permite evitar eventos graves, como hipoglucemias o descompensaciones.

