Ante la escasez, planificación y criterio social
Sierras Chicas y Punilla son las dos regiones con mayores dificultades para obtener el agua potable que necesitan. Fernando Colautti.
Sierras Chicas y Punilla son las dos regiones con mayores dificultades para obtener el agua potable que necesitan. Hay varias explicaciones. La más evidente es que son las zonas que han registrado el mayor crecimiento demográfico de la última década en esta provincia. Pero junto a más gente y más emprendimientos, se dio una merma en las fuentes de producción de agua, básicamente por razones ligadas al ecosistema serrano. Las cuencas hídricas deforestadas, por desmontes, incendios o cambio de uso del suelo, generan cada vez menos agua. A la vez, la infraestructura que asegure la provisión no creció en la misma medida que la demanda. A ese cuadro, se agrega la falta de planificación para regular los crecimientos urbanos: siguen sumándose barrios, emprendimientos y hasta complejos turísticos con alta demanda de agua (por ejemplo, los que requieren los atractivos campos de golf) en las mismas zonas donde a los vecinos no se les puede garantizar el acceso sin sobresaltos a ese recurso.Si el problema es regional, como lo son las cuencas hídricas, debería ser también regional e integral la estrategia para abordarlo. Y mientras sea un bien escaso, como lo es en varias zonas, Provincia y municipios deberían priorizar un criterio social para asegurar el acceso a un recurso natural vital.

