El campo de deportes de una escuela, convertido en basural
El terreno ocupa una hectárea y fue abandonado por la inseguridad y el vandalismo que afectan a esa zona de Yofre Sur.
El campo de deportes de un Ipem se sumó a la lista de terrenos tapados por la basura y destrozados por el vandalismo en la ciudad de Córdoba.
Esta historia afecta al Ipem 174 Trinidad Moreno, de barrio Yofre Sur. Desde 2005, el lugar destinado a las clases de educación física, un espacio de casi una hectárea, ubicado a cuatro cuadras del edifico de la escuela, en la esquina de Cochabamba y Montemayor, está en desuso. ¿Los motivos? En primer lugar, la inseguridad que se generó en la zona luego de que varias familias ocuparan terrenos aledaños y, luego, las montañas de basura y los actos de vandalismo que terminaron por transformar el lugar en una zona marginal.
Hace unas semanas, algunos ex alumnos unieron esfuerzos para reclamar por la recuperación del predio y pedir una solución inmediata.
Gimnasia, en el patio. Matías Baraldi y Luis Sabbadín dejaron el colegio hace un par de años, pero recuerdan con alegría las horas de educación física compartidas en los nueve mil metros cuadrados que ocupa el campo de deportes de la escuela Trinidad Moreno.
Este lugar fue transformado en un campo de deportes luego de que la escuela lo recibiera como una donación a fines de la década de 1980. Allí había (hay, a medias) playones deportivos, un salón techado, canchas de fútbol, gradas y varios espacios verdes. Hoy, el panorama da tristeza: los playones están rotos y tapados de yuyos, del salón sólo quedan las paredes (las ventanas están destrozadas y los elementos que allí había fueron robados) y un sector, donde hay una barranca, está cubierto de vidrios, papeles, bolsas, cajones viejos, pañales, entre otros desechos.
La situación obligó a la escuela a utilizar uno de sus patios para practicar deportes, o alquilar un galpón del club 25 de Mayo, ubicado frente a la institución.
Incluso, hay quienes cuentan que hubo varios intentos de construir casas dentro del terreno, a lo que las autoridades de la escuela respondieron con denuncias que evitaron la ocupación.
Como muchos otros sitios de la capital provincial que perdieron la lucha contra la basura y el abandono, aquí las ratas se hacen un festín y el olor incomoda a más de un vecino.
Proyectos y pedidos. Desde la escuela aseguran que llevan años luchando para recuperar su campo de deportes. Incluso presentaron proyectos de recuperación y sensibilización del entorno, pero hasta ahora nada prosperó. Dicen que, hasta el momento, no hubo voluntad política para resolver el problema.
La que sí se muestra optimista es la directora, quien aseguró que el Gobierno provincial mostró su interés en ayudar, y confirmó una audiencia con el vicegobernador, Héctor Campana, para darle curso a una salida.
"Deseamos tener este lugar nuevamente para nosotros. Es grande, lindo y está muy bien preparado. Ojalá lo logremos porque, además, es un espacio barrial que, como comunidad, no podemos perder", dijo Norberto Amane, un profesor de la institución.
Mientras tanto, los ex alumnos esperan una solución y pelean para que el campo de deportes que ellos conocieron, no desaparezca.

