Al tránsito lo frena el dinero
Para el cada vez más caótico tránsito de la ciudad de Córdoba, la Municipalidad tiene dos opciones para mitigar su impacto. Diego Marconetti.
Para el cada vez más caótico tránsito de la ciudad de Córdoba, la Municipalidad tiene dos opciones para mitigar su impacto. La primera es tomar medidas restrictivas de la circulación que propicien el uso del transporte público, mucho más sustentable que los medios individuales. El municipio tomó algunas decisiones en este sentido. La eliminación de parquímetros en calles del Centro y la colocación de los divisores físicos para delimitar los carriles de uso selectivo son algunas de esas medidas restrictivas que pueden generar rechazo, pero que favorecen el bien común.Sin embargo, aquí entra en juego la variable económica. El aumento en la tarifa del transporte urbano tiene un efecto expulsor de los sistemas colectivos hacia medios individuales, como autos y motos. En Córdoba se subió el precio del boleto, sin que el sistema masivo de transporte haya mejorado. La otra opción son las obras de infraestructura. La construcción de nudos viales, el ensanche de avenidas y la apertura de nuevas calles tienden a descongestionar el tránsito, pero suelen ser un arma de doble filo. Si en esas obras no se privilegia el transporte público, se termina favoreciendo a los medios individuales y en poco tiempo se vuelven a repetir los embotellamientos. Además, tienen otro gran limitante. En ciudades como Córdoba, estas obras necesitan de grandes erogaciones, y el municipio no está en condiciones de afrontarlas. Muchas veces, el componente más importante de ese gasto es el de las expropiaciones, cuyos valores están a precios siderales.

