Ventana en Lanús
Mabel Pagano se suma a "Ventana de Artista" y nos cuenta qué ve de la suya. ¿Y vos, qué ves?
Lo primero que veo por la ventana es a mi mamá saliendo a la vereda con la servilleta-doblada, para tirarles a los gorriones que la reclaman insistentes cada mañana, los restos de tostadas, bizcochitos o budín de frutas, que quedaron de su primera mateada. Estos "vividores" con alas pronto no dejarán ni una miguita.Mi papá de vuelta del mercado, descargó sus compras y después de abrir cajones y bolsas, reacomoda la fruta y la verdura en el carro. Sin mirarlo, podría decir qué va a hacer ahora, sacar un balde de agua, pasto del fardo que guarda en el galpón y ponerlos delante de la Bruja, Siempre dice que podría quedarse sentado en el pescante, sin tocar las riendas y la yegüita, que lo acompaña desde hace tanto, haría sola el recorrido, deteniéndose frente a la casa de sus clientas. Esas señoras, fieles, de las que conoce alegrías y pesares más que sus maridos o sus amigas. Y se va el hombre, con el delantal y el gorrito blancos, despedido por mi mamá, que le alcanza el último mate, mientras promete algo rico para su regreso, a las dos o a las tres. Entonces, yo habré llegado de la escuela y nos sentaremos a la mesa a dar cuenta del almuerzo que a fuerza de costumbre, ya no nos parece tardío.Pasa José, el electricista, en bicicleta, hacia una casa donde lo reclaman por un cortocircuito y en la vereda de enfrente, don Santiago está sacando el silloncito de paja para mirar pasar la vida, como lo hace desde que se jubiló en el ferrocarril. Cambiará algunas palabras con don García, que saca yuyos de su jardín; a Alfredo le preguntará por la madre, doña Cruz y a don Jorge si el pibe fue al colegio. Es mi barrio el que veo desde la penumbra de la habitación. El lugar donde vivo desde que tenía cuatro años. Y aunque el reloj ya no obliga, sé que es hora de levantarme, abrir la ven-tana y mirar la calle, como todos los días.Mabel PaganoEnero de 2012

