Patrick Deville: El viajero del siglo
Patrick Deville vuelve a enlazar travesía y personajes históricos en Ecuatoria, novela que recorre el ecuador africano a partir de la figura del explorador Savorgnan de Brazza.
Desde la expedición ominosa de Charlie Marlow en El corazón de las tinieblas hasta el paradero malogrado de Arturo Belano en Los detectives salvajes, África ha sido siempre un vórtice fascinante para la literatura, un paraíso infernal fértil para la narración de aventuras exóticas y arbitrariedades coloniales extremas. En un movimiento invertido, Patrick Deville (Saint-Brevin-les-Pins, Francia, 1957) salta de los hechos a la narrativa en Ecuatoria, otra novela suya que rescata personalidades enciclopédicas de la Historia moderna.
Libro extraordinario y absorbente, Ecuatoria traza un recorrido híbrido por el inefable ecuador africano tanto en el espacio como en el tiempo. Y lo hace a través del viaje exploratorio del ítalo-francés Savorgnan de Brazza, temprano navegador del río Ogooué y fundador de Brazzaville, capital del Congo, por el corazón del África, así como también sigue en el presente el lastimoso errar de las cenizas del pionero, disputadas por dos continentes.
Tal superposición de siglos (19, 20 y 21) y tierras ya era clave en su anterior libro traducido al español, Peste & cólera, donde recreaba desde la actualidad fantasmal los pasos épicos de otro peregrino inquieto, Alexandre Yersin, el científico descubridor del bacilo de la peste. Ecuatoria, publicado originalmente en 2009, supone otro fino mosaico en la obra reciente de Deville, saga de héroes y travesías cruzadas que ya suma cinco libros (los otros son Vida, Kampuchéa y Pura vida), basados a su vez en sus periplos personales.
“Esos viajes integrarán un ciclo de 12 novelas, dos vueltas al mundo, algo que ya acordé con mi editor de Éditions du Seuil –amplía el propio Deville por mail–. Son libros a la vez autónomos y conectados entre sí. En paralelo, trabajo en los próximos textos, conozco los lugares y temas”.
Y continúa, en un tono lacónico que emula al de sus narradores: “Son todas novelas no ficcionales que comienzan en 1860, durante la segunda revolución industrial, en el momento en que tres naciones, Inglaterra, Francia y Alemania, deciden que el planeta entero debe ser europeo, para lo mejor (ciencia y técnica) como para lo peor (colonización y explotación)”.
Ecuatoria transmite en efecto la desazón por una época abierta a los hallazgos científicos y la diseminación de principios políticos igualitarios pronto caído en la barbarie, la corrupción y la decadencia colonial. Pero también refleja esa paradoja en el desasosiego romántico de sus protagonistas, desde el mismo Brazza hasta una incansable legión de extras –Arthur Rimbaud, el Che Guevara, David Livingstone, Pierre Loti, Tippu Tip, Albert Schweitzer, Henry Stanley, Louis-Ferdinand Céline, André Gide, Joseph Conrad, todos biográficamente subsumidos por el continente negro–, muchos de los cuales no se permiten el aburrimiento, la distracción ni el retiro, pulsión temeraria que el narrador capta con parca ironía. Deville: "Siento admiración por esos personajes, por supuesto, pero también rechazo. Sin embargo, esos conquistadores y aventureros ya existían en la antigüedad, y siguen existiendo. Son las formas las que cambian a lo largo de la historia".
“África es fascinante y también representa el futuro, por razones demográficas. Viajar por África es difícil, toda una aventura, que lleva mucho tiempo”, reconoce el autor, que se dedica a replicar en la vaga contemporaneidad los viajes legendarios que después narra en sus volúmenes.
Glorias pasadas
Hay algo que se mantiene imperturbable en las viñetas de mapamundi de Deville: una suave y amarga melancolía, propia de quien se asoma al abismo del tiempo y de las acciones tan increíbles como infructuosas de nombres que hoy adornan una lápida o un mausoleo.
“No son libros pesimistas ni optimistas –señala el autor–. Son el trabajo de un escriba que cuenta el mundo a lo largo de un siglo y medio, desde 1860 hasta el presente. El conjunto de los 12 libros tiene este título latino: ‘Sic transit gloria mundi’ (Así pasa la gloria del mundo)”. Y amplía: “El tiempo que pasa, a la vez en la persona y en la Historia, es el verdadero tema de esos libros (su sic transit), junto al narrador de los libros que envejece en directo”.
Aun así, tras Ecuatoria se esconde un jovial espíritu lúdico: "Lo que me interesa de estos 12 proyectos es que de un capítulo a otro puedo jugar con la totalidad de los géneros literarios: biografía, autobiografía, ensayo, relato histórico, prosa poética, relato de viaje y reportaje", cierra.

Ecuatoria
Patrick Deville
Anagrama
336 páginas
$ 245

