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Noll: las venas abiertas para el lenguaje

El escritor brasileño visitó Buenos Aires para participar en el Filba 2011.

14 de septiembre de 2011 a las 07:40 a. m.
Dolores Pruneda Paz. Agencia Télam.
Noll: las venas abiertas para el lenguaje

Buenos Aires. El brasileño Jao Gilberto Noll, una de las voces más particulares de la lengua portuguesa que visitan Argentina con motivo del III Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires (FILBA), afirmó que se considera "un autor del lenguaje, no un autor de temas".Noll, un escritor casi desconocido en español, disertará mañana a las 18 sobre su obra en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), ubicado en avenida Figueroa Alcorta 3415."Es el inconsciente el que me dicta el lenguaje, y es el lenguaje el que va a estructurar las posibilidades temáticas de cada libro, no lo contrario", precisa en voz pausada, con frases cadenciosas, separadas por largos silencios.Autor de las novelas A cielo abierto, Harmada, Bandolero y Lord -todas publicadas por Adriana Hidalgo en el país-, su obra se caracteriza por una experimentación que extrema la sintaxis y crea un lenguaje único para un único personaje, "una misma alma que se reencarna en cada nuevo libro", explica.Con un lenguaje corporal y un español que a veces hace recordar su trabajo de extrañamiento lingŸístico, Noll confirma: "sólo puedo hablar en una dimensión experimental porque soy un escritor del inconsciente, cuando escribo estoy intentando encontrar el camino, no lo tengo trazado previamente"."Quiero que mi inconsciente me sorprenda en este camino ficcional porque las cosas pasan en el momento de la escritura -señala-, no voy para el \'computador\' sabiendo el destino del personaje, es como la vida misma, para lo bueno y para lo malo".Ese único personaje va mutando nombre, apariencia y experiencia en cada novela: "en todos mis libros existe este protagonista, sin una continuidad explícita pero es siempre \'la misma alma\' que me gusta poner en estado de aventura. Muchas vidas de \'una alma\' cada libro, cada libro una encarnación nueva", resume.¿Se puede decir entonces que el lenguaje de sus novelas es existencialista y la trama metafísica? "Sí, soy un escritor metafísico de una generación que fue joven en los 60 y 70\'s cuando el existencialismo era muy importante y vital, con una dimensión de la libertad muy fuerte delineada por obras como la de Jean Paul Sartre y Simon de Beauvoir".Esa manera forma de tratar el lenguaje da corporalidad a los personajes y cuenta una historia más allá de lo narrativo, "el espíritu y los personajes están en el mismo estilo, que es muy somatizado", indica."Mi protagonista es muy ansioso y a veces esa ansiedad está corporificada con frases muy \'longas\' que ocupan dos, tres páginas. Para traducir la ansiedad no tengo tiempo de poner un punto, una coma", grafica.Por otra parte, la velocidad de la vida cotidiana, "la velocidad social", permea toda su literatura afirma. "Cuando hablo de frases muy longas estoy hablando de la velocidad y esa ansiedad es su consecuencia".Como contrapunto sus tienen una tendencia a la contemplación, indica, "y contemplar es una cosa muy fea hoy porque significa es no producir, y no producir en nuestra sociedad es un pecado".Esa es la esencia del drama de su protagonista, cómo contemplar con tanta velocidad social: "él muchas veces quiere solamente mirar las cosas con paciencia, pero ese deseo lo deja entre los excluidos y eso lo convierte en un hombre que vive en soledad".Para Noll "la soledad es un tema político porque es un drama social en las grandes ciudades y la política tiene que ir al encuentro de los problemas sociales", algo que reflejan sus personajes, que encarnan "personas solas y desfamiliarizadas".Esas grandes ciudades son las que marcan "cierta brutalidad realista como tendencia dominante de la literatura brasileña contemporánea".Ficciones que parecen fotografías o mapas que "se dan, en parte, por la influencia de la literatura empírica norteamericana y por el clamor cotidiano de la violencia que es muy fuerte en Brasil", reflexiona.Esa tendencia, concede, presenta "como una inconsciencia del lenguaje que, muy fusionado y transparente, va en pos de la narración; importa más representar el contenido narrativo que la forma".Si bien esto se repite en Latinoamérica, "los escritores que han definido nuestra literatura (y la del resto del continente) no son realistas", remarca.Clarice Lispector o Joao Guimaraes Rosas tienen una forma muy poética, William Faulkner, Marcel Proust -enumera, la materialidad de la lengua es muy importante, el sonido, el ritmo, la fuerza de la sintaxis y su musicalidad"."Me gusta la literatura del alma humana mucho más que la literatura de acontecimientos externos; y me fascina la posibilidad de trascender una visión rasa de las cosas desde el lenguaje", concluye.