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John Green: un escritor con buena estrella

John Green es el autor de novela juvenil más popular del momento. “Bajo la misma estrella”, su último libro, fue llevado con éxito al cine. Sus obras “Ciudades de papel”, “Buscando a Alaska” y “El teorema Katherine” son elogiadas por mostrar a los jóvenes como realmente son. La revista “Time” lo puso entre las 100 personas más influyentes del planeta durante 2014.

26 de marzo de 2015 a las 11:41 a. m.
Pablo Natale
John Green: un escritor con buena estrella

Se llama John Green (un nombre estándar, un apellido nada distinguido) y es el escritor de literatura "juvenil" más popular de los últimos años: se ha hecho particularmente exitoso luego de la publicación de su última novela, Bajo la misma estrella, llevada al cine en 2014, y sus obras están siendo traducidas vorazmente a todos los idiomas, de modo que en el lapso de meses están disponibles, en español, sus otras tres novelas: Ciudades de papel, Buscando a Alaska y, ahora, El teorema Katherine. Según la revista Time, Green estuvo entre las 100 personas más influyentes del planeta durante 2014. Tiene, junto a su hermano Hank, un popular canal de videos en YouTube; usa anteojos, camisas con el cuello abierto y pelo corto (un look nerd), y en los videos se lo ve hablar rápidamente. No dice nada "llamativo", tampoco resulta particularmente brillante, no busca el sarcasmo o la provocación.

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La imagen pública de John Green sería, en síntesis, la siguiente: alguien divertido, joven y espontáneo, nada pretencioso, aparentemente inofensivo, algo hiperactivo y feliz. Léase: alguien que ha pateado el pedestal de “el autor de libros”: no ostenta actitudes despreciativas, no evita que se divulgue su imagen, no despotrica contra las redes sociales y otros autores, no mira de reojo, masticando las palabras antes de hablar, imitando a un monumento.

La fórmula del éxito

Así como en Internet pueden encontrarse imágenes con los elementos típicos de la narrativa de Raymond Carver o Haruki Murakami, está lo que podría ser "la fórmula Green". En sus novelas siempre: (a) hay personajes adolescentes; (b) los protagonistas son un chico y una chica en una relación de amor efectiva o platónica; (c) el chico suele ser medio nerd, algo tímido, y estar integrándose en la vida social; (d) la chica suele ser inteligente, linda, pero también problemática (en Bajo la misma estrella ese planteo es llevado al extremo, al padecer ambos adolescentes de cáncer). Finalmente, los libros de Green tratan (e) de una búsqueda: sea la del chico del amor de la chica, sea la del chico de las razones por las que se fue la chica o, en una variante más radical, la búsqueda que dos adolescentes enfermos hacen de un escritor con el que están obsesionados.

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Sin embargo, es precisamente en el valor agregado donde encontramos la clave Green: f) en la velocidad de su prosa, donde no hay fragmentos torpes y/o sobrecargados, g) en la combinación de novela de aventuras con el novelón romántico y el relato de iniciación; y h) en los elementos aparentemente secundarios que aparecen acá y allá: ya sea el escritor holandés, malhumorado, sarcástico y cósmicamente impiadoso (Bajo la misma estrella), en las últimas palabras de personajes históricos coleccionadas por el protagonista de Buscando a Alaska, o en los lugares que no existen en los mapas (en Ciudades de papel).

Elogio de la lectura

Ahora bien: uno de los giros más interesantes de las obras de Green está, precisamente, en el culto a la literatura que hace: referencias a Rabelais, a Walt Whitman, a García Márquez, alusiones al mundo de los escritores, a Bob Dylan, la literatura religiosa. Sus personajes no sólo viven la cultura global, son fans de videojuegos y ciudadanos de la web, sino que también aman los (buenos) libros y se dejan llevar por ellos.

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Ese gesto, que ha sido permanentemente elogiado, transforma las novelas de John Green en promisorios manuales de iniciación a la lectura pero, a la vez, sitúan a la literatura como portadora de conflicto: Margo, en

Ciudades de papel

, escapa de su ciudad en búsqueda de una experiencia trascendente, no rutinaria, luego de escuchar a Bob Dylan y leer obsesivamente

Hojas de hierba

; Alaska, la protagonista femenina de

Buscando a Alaska

, es fanática de una novela de García Márquez y tiene la pieza repleta de libros. Así, las novelas de Green escenifican la disputa entre un adolescente que desea tener una vida feliz y exitosa en la sociedad civil y otro en conflicto con esa adaptación: lo interesante aquí es que la literatura, para los propios personajes, no soluciona el conflicto, sino que lo complejiza.

¿Huele a espíritu adolescente? John Green guarda un leve parecido físico con Harry Potter (versión cinematográfica). A su vez, la consagración de sus novelas en el mercado editorial ha consolidado ciertas estrategias: construir públicos diferenciados (los niños, los adolescentes, los fanáticos de antologías, los empresarios, las fanáticas del erotismo literario), y a la vez construir una literatura de la representación donde están las biografías de tal o cual, las novelas históricas, las excelentes crónicas de acontecimientos modernos, los libros de viajes y la poesía del ventanal: en todos ellos, la finalidad del arte pareciera ser la de representar de modo fiel y entretenido la realidad.

Las novelas de Green y su estilo literario son elogiados, precisamente, por “darle voz” a los jóvenes, por mostrarlos “como realmente son”. La publicidad editorial lo ha comparado llamativamente con J. D. Salinger, cuando éste era hosco y ermitaño, y sus personajes se caracterizaban por un cariño casi aristocrático a sus familiares directos y el desprecio desdeñoso y distante del mundo que los rodeaba. Otra vez, la mejor etiqueta para la literatura de Green parecería ser “integración”: lo que hace con sus novelas es integrar al personaje del joven nerd y los jóvenes de clase media norteamericana al mundo de la literatura contemporánea, de manera realista, con curiosidad y respeto.

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En el canal de YouTube “Ask for a Grown up” vemos a famosos de todo tipo (Thom Yorke, Karen O, Jimmy Fallon) responder las preguntas que adolescentes conflictuados hacen (“me aburre mi novio, ¿significa que no quiero salir más con él?”, por ejemplo). El modo en que responden es el que podríamos reconocer como “el modo Green”: un modo honesto, elaborado y no jactancioso que trata de ayudar a un adolescente a pensar sobre sus problemas.

Este sería, finalmente, el punto a favor y a la vez el punto ciego de la novelística de John Green: no el hecho banal de que sea o no literatura, sino el de contribuir al imperio de una adolescencia inquieta, razonablemente rebelde y, sobre todo, reflexiva.

Perfil: John Michael Green nació en Indianápolis (Estados Unidos) en 1977. Se graduó en Lengua y Literatura Inglesa y en Estudios Religiosos en El Kenyon College. Tras empezar carrera en el mundo editorial como crítico y editor, publicó Buscando a Alaska en 2005, que lo situó en el top 10 de las mejores novelas juveniles. El teorema Katherine (2006), Ciudades de papel (2008) y Bajo la misma estrella lo convirtieron en uno de los autores más reconocidos en novela juvenil y crossover. Ganó el premio de honor Printz.

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Bajo la misma estrella

John Green

NUBE DE TINTA

$ 179

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Ciudades de papel

John Green

NUBE DE TINTA

368 páginas

$ 175

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Buscando a Alaska

John Green

Editorial castillo

256 páginas

$ 179

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El teorema Katherine

John Green

NUBE DE TINTA

320 páginas

$ 179