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Encontrarte en algún lugar

Comentario del tercer libro de "1Q84", la ambiciosa novela de Haruki Murakami.

31 de octubre de 2011 a las 12:18 p. m.
Redacción La Voz
Encontrarte en algún lugar

La lectura de las últimas novelas de Haruki Murakami es una pesquisa: ¿cómo hará este autor para darle sentido a esto que acaba de pasar? El recurso al absurdo en la literatura de Murakami no siempre parece voluntario, hay casos, como en las obsesivas digresiones de 1Q84, que tiene el aspecto de un descuido o una distracción, un dejarse ir. La acumulación de símbolos que probablemente no signifiquen nada, dan la idea de una literatura surrealista y no tan imaginativa como inocente, en un Japón que no es Japón sino una especie de barrio japonés en New York.Y aún así, una literatura encantadora. En el tercer libro de 1Q84 -los dos primeros fueron publicados en español en un solo volumen- no hay sorpresas, salvo que uno haya olvidado que todo en Murakami tiene esa intención de ser sorprendente. Ahora: si uno responde a la paciencia del autor con paciencia de lector, si uno se dispone a recorrer como un turista ligero esa zona de múltiples promesas que Murakami dibuja, al final hay recompensa. No es que todos los hilos se unan ni los círculos se cierren: el resultado se parece más a la acción de ciertas drogas livianas que podrían convencerte por un instante de que las relaciones de distancia entre la luna y la tierra se pervirtieron, o de que cierta música es palpable como el cuero de un animal. El argumento es sencillo: ¿se encontrarán Tengo y Aomame, finalmente? Con el agregado de una tercera perspectiva, un tercer narrador: el abogado Ushikawa, quien se ha impuesto la misión de encontrar a Aomame. La asesina a sueldo (Aomame) está encerrada en una casa, Tengo acompaña a su padre moribundo... los cruces amenazan todo el tiempo con producir el encuentro, y de algún modo ese encuentro ya se produjo, ya ocurrió, pero en una forma misteriosa, como si el destino hubiera decidido mezclar primero otros componentes de sus vidas, aromas, otras personas, otras historias, antes de que se vean cara a cara. La historia de un desencuentro que siempre estuvo escrito como una manera desquiciada y poética de ser todo lo contrario.