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El cine recuperado: las películas de 2011

Roger Koza elige los cinco mejores estrenos comerciales y los cinco mejores alternativos del año que culmina. Además: los top 5 de críticos locales e internacionales.

19 de diciembre de 2011 a las 07:42 a. m.
Roger Alan Koza
El cine recuperado: las películas de 2011

Han pasado casi 10 años desde que el peso argentino fue devaluado y se terminó la convertibilidad. Las consecuencias de esa invención delirante de equiparar un peso argentino a un dólar son conocidas, y siempre es bueno recordar que no se estuvo muy lejos de la dolarización integral de la economía. Indefendible como proyecto y modelo económico, la ficción cambiaria de Cavallo había incentivado, paradójicamente, la distribución de películas de arte. A fines de la década del '90 y en el primer año del nuevo milenio se estrenaban en 35mm películas de Tsai Mingliang, Claire Denis, Alexander Sokurov. El sabor de las cerezas, de Kiarostami, una película sobre el suicidio, fue un éxito de taquilla. Eran otros tiempos, pues el régimen cambiario implicaba menos riesgos para los distribuidores. Del 2002 al 2006, los estrenos semanales casi se reducían a películas estadounidenses. Los festivales de cine funcionaban como reservas ecológicas de la imagen: allí podíamos ver la evolución de los cineastas que habíamos descubierto unos años atrás. Vivíamos en dos mundos paralelos y asimétricos: los tanques de Hollywood constituían la dieta audiovisual obligatoria y cada tanto nosotros, los cinéfilos, nos imponíamos peregrinar a los festivales. En los últimos años algo ha cambiado, posiblemente porque el panorama económico y cambiario es otro. Bajo estas coordenadas, algunas distribuidoras apostaron muy fuerte. Este año se estrenaron en fílmico El hombre que podía recordar sus vidas pasadas, De dioses y hombres y Copia certificada. Tres películas grandiosas salieron con un número de copias más que aceptable y recorrieron el país. Unos años atrás, ver un filme de Weerasethakul en 35mm era impensable; de llegar a una sala comercial, un filme semejante podía verse en DVD ampliado, una práctica heredada de esos años sombríos después de 2001. Es posible que en el futuro podamos ver más películas que se desmarquen del canon de la industria. La digitalización de las salas habrá de alterar los costos. El DCP, hasta ahora el único sistema digital decente de exhibición, reemplazará las proyecciones en 35mm. La inversión de los distribuidores será menos aventurada. Resulta plausible creer que vamos a poder ver las nuevas películas de Dumont, Kaurismäki, Costa, Tarr y el mismo Weerasethakul en condiciones óptimas. El futuro es discretamente luminoso. Un año celeste y blanco El triunfo sorpresivo de Las acacias, de Pablo Giorgelli, en Cannes (Cámara de Oro), el Leopardo de Oro de Abrir puertas y ventanas, de Milagros Mumenthaler, en Locarno, y el reconocimiento en el mismo festival a la opera prima de Santiago Mitre, El estudiante, que además se exhibió en el prestigioso Festival Internacional de Cine de Nueva York, son signos precisos y datos contundentes de que existe un cine argentino de alto nivel que poco tiene que ver con los imperativos de la industria. El caso de El estudiante, realizada sin apoyo del Incaa, es paradigmático. De no ser por la convicción de los jóvenes productores y la obstinación de su director, la película quizás no se hubiera filmado. Como sea, ha sido un gran año para el cine argentino, que incluye la explosión del llamado Nuevo Cine Cordobés. De Caravana, de Rosendo Ruiz, alcanzó los 20 mil espectadores y obtuvo, además, el beneplácito de la crítica más exigente. Yatasto, por otro lado, viajó por el mundo y ganó premios en FIDMarseille, Bafici y la Viennale. Y también ha sido un buen año para el cine internacional. Películas notables como El caballo de Turín, de Béla Tarr, Los misterios de Lisboa, de Raúl Ruiz, y Fausto, de Sokurov, pasaron por algunas salas argentinas. Pronto veremos El chico de la bicicleta, la extraordinaria película de los hermanos Dardenne; también falta poco para que se estrene Le Havre, de Aki Kaurismäki. Varias de las grandes películas del año están más cerca. La situación no es utópica, pero sin duda es mejor que la de unos años atrás.Los 5 mejores estrenos comerciales

Súper 8, de J.J. Abrams, EE.UU., 2011 La secuencia inicial del accidente mientras unos adolescentes filman una escena de una película amateur quedará en la historia del cine. Lo que vendrá después parece un filme de terror (extraterrestre), pero no es otra cosa que un retrato soberbio sobre la adolescencia. Pocas películas trasmiten tanto amor por sus personajes (y por el cine). El estudiante, de Santiago Mitre, Argentina, 2011. Una película clásica y vertiginosa, y un retrato preciso sobre el funcionamiento del poder en una institución específica, la Universidad de Buenos Aires, que también puede verse como un western en el que los punteros son los vaqueros. El planeta de los simios: Revolución, de Rupert Wyatt, EE.UU., 2011. Uno de los pasajes gloriosos del año es aquel en el que César, el mono que se convertirá en líder de una revolución, pronuncia su primera palabra. La secuencia en el Golden Gate demuestra que los efectos digitales pueden ser procesados y concebidos cinematográficamente. Esta fábula darwinista pop es un ejemplo de que no siempre el entretenimiento debe estar divorciado del pensamiento. De caravana, de Rosendo Ruiz, Argentina, 2010. Un cuento de hadas, un policial, una comedia: la opera prima de Ruiz, formalmente moderna y virtuosa, jamás abandona la vocación popular de su relato. Una mirada atenta descubrirá en esta historia de amor entre un hombre y una mujer de clases sociales diferentes una ambigüedad y cierta oscuridad que no se aprecian del todo debido a la vitalidad que trasmite la película. Atrapada, de John Carpenter, EE.UU., 2010 Después de una larga ausencia, Carpenter regresó con un filme sobre apariciones fantasmales en un psiquiátrico y una heroína desesperada por escapar de la institución en cuestión. La puesta en escena es excepcional y el maestro sugiere que el peor horror reside en el misterioso funcionamiento de nuestro psiquismo. Los 5 mejores estrenos alternativos Morir como un hombre, de João Pedro Rodrigues, Portugal, 2009. La tercera película de Rodrigues, cuyo relato se centra en la paulatina muerte de una Drag- Queen, tiene secuencias notables (la presentación inicial, un paseo por el bosque cazando duendes y la virtuosa escena final del entierro del personaje central) y permite creer apasionadamente en el futuro del cine. El hombre que podía recordar sus vidas pasadas, de Apichatpong Weerasethakul, Tailandia, 2010. A partir de la inminente muerte de su protagonista, el tío Boonmee, Weerasehakul construye una meditación libre y lúdica sobre la finitud humana en clave budista, mítica y pop, dejando constancia de que existen otros modelos narrativos para el cine contemporáneo. La vida útil, de Federido Veiroj, Uruguay, 2010. La segunda película de Veiroj es una elegía cinéfila sobre una era casi pretérita del cine en la que la sala era el epicentro excluyente, pero sin resentimiento alguno el filme postula que el cine sigue vivo en la memoria de todos y que por esto encontrará su lugar en el futuro.Copia certificada, de Abbas Kiarostami, Francia, 2010. No es estrictamente una remake de Viaje a Italia, de Rossellini, pero el debut del maestro iraní en tierras europeas demuestra tanto su filiación con su par italiano como su inteligencia para entender una cultura ajena sin traicionar la esencia de su cine; una historia de amor lúcida y un estudio sobre la conversación como una erótica. Yatasto, de Hermes Paralluelo, Argentina, 2011 / Los labios, Santiago Loza-Iván Fund, Argentina, 2010. ¿Cómo filmar la desposesión? ¿Cómo filmar la vida de los pobres? Ambas películas conjuran el característico miserabilismo y propensión a la piedad asimétrica de este tipo de películas y revelan la dignidad de sus personajes sin naturalizar la pobreza y sin dejar de cuestionar las condiciones estructurales que la producen.OTRAS ELECCIONES Jonathan Rosenbaum (Cinema Scope, Canadá)1. Poesía para el alma (Lee Chang-Dong)2. Disorder (Huang Weikai)3. Impardonnables (André Téchiné)4. Mysteries of Lisbon (Raul Ruiz)5. The Turin Horse (Béla Tarr)

Adrian Martin (Lola, Australia)1. Mysteries of Lisbon (Raul Ruiz)2. El árbol de la vida (Terrence Malick)3. Attenberg (Athina Tsangari)4. Memorias de un mañana (J.L. Guerín)5. La boda de mi mejor amiga (Paul Feig)

Fernando Pujato (La Noche del Cazador)1. El hombre que podía recordar sus vidas pasadas (Apichatpong Weerasethakul)2. Morir como un hombre (João Pedro Rodrigues)3. De dioses y de hombres (Xavier Beauvois)4. Yatasto (Hermes Paralluelo)5. La vida útil (Federico Veiroj)Martín Iparraguirre (Hoy Día Córdoba)1. Morir como un hombre (João Pedro Rodrigues)2. Copia certificada (Abbas Kiarostami)3. El hombre que podía recordar sus vidas pasadas (Apichatpong Weerasethakul)4. Le quattro volte (Michelangelo Frammartino)5. Carlos (Olivier Assayas)

Beatriz Molinari (La Voz del Interior)1. Blue Valentine (Derek Cianfrance)2. Aballay el hombre sin miedo (Fernando Spiner)3. Pina (Win Wenders)4. Copia Certificada (Abbas Kiarostami)5. Violeta se fue a los cielos (Andrés Wood)

Alejandro Cozza (El Cinematógrafo)1. El hombre que podía recordar sus vidas pasadas (Apichatpong Weerasethakul)2. Carlos (Olivier Assayas)3. Aquel martes después de Navidad (Radu Muntean)4. Habemus Papam (Nanni Moretti)5. La vida útil (Fernando Veiroj)

Robert Koehler (Variety)1. Once upon a time in Anatolia (Nuri Bilge Ceylan)2.This is not a film (Jafar Panahi/Mojtaba Mirtahmasb)3. Slow action (Ben Rivers)4. The Turin horse (Bela Tarr)5. Bachelor mountain (Yu Guangyi)

Top Five del sitio www.todaslascriticas.com.ar1. El estudiante (Santiago Mitre)2. Carlos (Olivier Assayas)3. Temple de acero (Ethan and Joel Coen)4. Le quattro volte (Michelangelo Frammartino)5. Copia certificada (Abbas Kiarostami)