Con justo equilibrio
El pequeño pero versátil vehículo urbano de Kia combina innovación con funcionalidad en forma exquisita.
Si hablamos de diseño, entre los modelos de la marca Kia, un referente obligado es Soul. Premiado en múltiples ocasiones por su innovación en términos funcionales y estéticos, se trata de uno de esos "raros casos" del mercado automotor.
Su lanzamiento mundial es relativamente reciente, y más aún su llegada a la Argentina. Sin embargo, y a pesar de su poca difusión, este coreano se ha convertido en uno de los autos más comentados y admirados a diario en las calles.
La razón es clara: su aspecto resulta muy llamativo, ya que se diferencia notoriamente de los demás vehículos de su categoría. Catalogado como un crossover pequeño, Soul tiene en su imagen diferenciada uno de sus argumentos para posicionarse en un mercado donde la similitud entre los modelos de su segmento puede llegar a resultar, incluso, aburrida.
En ese sentido, la innovación aplicada a este pequeño pero funcional Kia define el propio carácter del auto. No en vano la marca utiliza este coche como carta de presentación en los nuevos mercados donde los autos citadinos son apreciados.
Cuestión de piel. Kia Soul está exactamente en la frontera entre un auto de serie y uno de concepto. Por su estética, ostenta una imagen visual moderna, sin traspasar la barrera de lo permitido y/o de lo socialmente aceptable.
Los casos de su tipo no son muchos. Modelos que han transgredido esa barrera y se adelantaron en su tiempo lograron poco feedback o respuesta del público porque eran demasiado adelantados para su época, como ocurrió, por ejemplo, con AvanTime de Renault, en Europa. Es que aun cuando los autos de hoy se diseñan para ser lanzados recién en un par de años más adelante, la comunicación del vehículo debe estar ajustada a la comprensión correcta del mensaje que éste brinda.
Se puede comunicar que un auto es moderno, vanguardista, tecnológico y versátil pero así y todo deberá parecer un coche y no un objeto de transporte de aspecto "extraño".
Funciona para mí. Soul presenta, además de una configuración externa singular y vistosa, un verdadero interior funcional. Utiliza la mezcla de materiales y texturas que lo destacan. El color, aplicado correctamente, crea un ambiente interior cálido y agradable, que a su vez se conjuga con soluciones funcionales ingeniosas. Algunas de éstas son los compartimentos para guardar objetos de diversos formatos como, por ejemplo, las zapatillas para ir al gimnasio, un paraguas o algún juguete de los niños.
El tablero, de excelente iluminación diurna y nocturna, merece también una mención por su solución tan austera como bonita. Un detalle tecnológico aplicado a un segmento que no es precisamente de gama alta, lo constituye la cámara de retroceso con monitor en el espejo retrovisor interior, que permite visualizar las maniobras de estacionamiento. En tanto, su dotación de seguridad pasiva -compuesta por objetos, múltiples airbags tradicionales más los de cortina, entre otros- habla muy bien de lo pensado que ha sido este pequeño pero practiquísimo vehículo.
