Alto voltaje
Recientemente presentada en el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra 2011, esta van, ahora totalmente impulsada por energía eléctrica, rememora aquella fabricada en los años ’50 con un diseño simple y racional.
Originalmente, la van de Volkswagen (VW) se había llamado en código industrial T1, como referencia a Transporter 1. Los alemanes la llamaron Bulli, los norteamericanos Microbus. Nació en la década del ‘50 con diseño más que racional, como lo ameritaba su origen alemán. Allá por el año 2001, un concepto presentado en Estados Unidos tomó nuevamente la idea de la microvan para convertirse en el paso inicial a lo que hoy descubrimos en Bulli 2011. El legendario vehículo utilitario, símbolo de la libertad y el entretenimiento, ahora aborda la problemática ecológica para presentarse como una unidad ciento por ciento eléctrica. Con la posibilidad de “manejar” tecnologías sustentables más fácilmente, Volkswagen se sumerge en la corriente ecológica que, además de beneficios funcionales, implica una serie de ventajas económicas para la producción y para el conjunto social.
"Master" en diseño. El equipo liderado por Walter da Silva, jefe de Volkswagen Group Design, desarrolló el ADN de la marca alemana para la nueva era de modelos, como Beetle, Golf I y ahora T1. Posee dos tonos de color: blanco y rojo. La "V" que presenta en su frontal esconde el motor eléctrico ubicado al frente del eje delantero.
El paragolpes está integrado perfectamente al frontal del vehículo, su logo sobredimensionado resalta en este sector de Bulli. La línea de cintura que recorre desde el frente hasta la zona trasera está más que marcada y rematada con las luces de led, que además de ser muy eficaces consumen poca energía, acorde al concepto del auto. La vista lateral queda destacada por las áreas vidriadas que lucen continuas gracias a efectos estéticos otorgados a los pilares del vehículo.
Las llantas de 18 pulgadas terminan de reforzar la imagen de la van, mostrándola bien plantada sobre el piso.
Mirar hacia adentro. En el interior, incluso con las seis plazas ocupadas, sobran 370 litros de capacidad para el equipaje. En el habitáculo de Bulli no se encuentran palanca de cambios ni relojes convencionales. No necesita de cuentarrevoluciones por su configuración.
Tampoco existen pedales voluminosos para acelerar o frenar, todo se reduce a la mínima expresión formal, como es de esperar en esta innovadora conceptualización.
Debido a su techo panorámico, la luz nunca falta en el interior de Bulli. La funcionalidad del iPad llega en un formato removible a la consola central y sirve como pantalla táctil multifuncional, ya que se pueden controlar desde allí el teléfono Bluetooth; manos libres y el sistema de navegación con GPS de múltiple función. Todos los mandos y controles fueron diseñados para ser intuitivos y de fácil accionamiento.
Los manuales extensos de algunos autos alemanes de compleja interpretación definitivamente no encajan con el concepto superador de VW. Un dato de color: el equipo de música de Bulli es de la marca Fender, reconocida fabricante norteamericana de guitarras y amplificadores, de allí que la música parece tocada en vivo a bordo de esta van.
En definitiva, una novedad de VW que permite esperanzarse con un futuro sustentable del transporte, una opción viable y necesaria, casi imprescindible.
Cero emisionesEl mundo moderno demanda que seamos más respetuosos del medio ambiente. El concepto Bulli apunta directamente a eso.
300 kilómetrosHasta esa distancia se puede recorrer sin recargar las baterías de la van ecológica.
2001Fue el año del debut del concepto Microbus, que revolucionó la imagen de VW en Estados Unidos. La van de los años '50 volvió a la memoria de los norteamericanos con singular fuerza.
85kWresulta la potencia del motor eléctrico, sumada a un impresionante 270 Newton metros (Nm) de torque.
Una horaTiempo que demoraría la recarga total en una estación eléctrica destinada a abastecer la unidad impulsora de Bulli.
