¡Alto ahí!
Las averías frecuentes, las condiciones climáticas o el estado de los caminos pueden obligar a detener la marcha de forma inesperada.
Las fallas en el motor, la batería descompuesta y las pinchaduras son causas habituales que suelen provocar detenciones inesperadas por las que se solicita asistencia en la ruta. Este es un servicio que prestan algunas aseguradoras y que se usa especialmente en verano, dados los múltiples viajes de vacaciones que se realizan en esta parte del año.
El estado del tiempo también incide en la conducción. Por eso, antes de emprender el viaje, siempre conviene informarse sobre el clima. En muchos casos, las tormentas obligan a parar la marcha ya sea para protegerse o, simplemente, porque las condiciones del camino desmejoran notablemente.
Por todo esto, ante cualquier imprevisto, resulta necesario solucionar las averías o conocer cómo actuar ante las inclemencias del tiempo para volver a transitar.
Qué tener en cuenta antes de poner primera: detenciones
BATERÍA. Uno de los problemas más frecuentes involucra a este elemento, que tiene una vida útil promedio de cuatro años. Conviene hacer un control previo al viaje. No obstante, ante cualquier falla por desgaste, no queda otra opción que reponer la unidad.MOTOR. Las averías en el propulsor representan casi la mitad de todas las asistencias en carretera. El recalentamiento suele ser causa de una detención imprevista. Por eso, se debe verificar constantemente la temperatura. Al notar una suba repentina, estacionar en lugar adecuado y apagar el motor inmediatamente. Continuar la marcha puede ocasionar daños muy importantes.PINCHADURAS. Al desinflarse un neumático, es necesario ubicarse al costado y fuera del camino. Colocar los triángulos de emergencia a una distancia de, por lo menos, 80 metros con relación al auto para ser vistos por los otros conductores.
CRISTALES. La rotura de éstos impide continuar la marcha. Lo indicado es llamar a la asistencia mecánica. Bajo ningún motivo se debe continuar sin luneta o parabrisas.TORMENTAS. En casos de lluvias torrenciales, al advertir que el coche ya no tiene el suficiente agarre en el pavimento, primero hay que bajar la velocidad y luego estacionar en un lugar seguro, alejado de la carretera. Esperar a que mejore el tiempo siempre disminuye el riesgo.COMBUSTIBLE. Su falta obliga a parar de emergencia y ubicar el vehículo en un lugar seguro, además de señalizar la detención de forma adecuada. Para evitar este problema, los especialistas recomiendan planificar el viaje y verificar la distancia y la autonomía de alimentación del auto.
