Pisar sobre tablas
Si bien el concepto de deck hace referencia a la madera, las opciones en PVC y las tablas de fibras de madera y polietileno simulan su imagen y superan los requerimientos técnicos.
El deck es la denominación de un tipo de solado constituido por tablas de maderas separadas, que permiten el libre escurrimiento del agua.
Por eso su concepto se refiere específicamente a pisos exteriores, si bien en la actualidad este término hace referencia no sólo al solado sino al espacio habitable logrado sobre el mismo, que puede incluir además otros componentes como pérgolas, equipamiento, especies verdes, iluminación y más… Y tanto más que hoy un deck puede inclusive no ser de madera, sino sólo parecerse. Los decks de PVC se imponen ofreciendo respuestas a requerimientos tecnológicos, que la madera no puede aportar. Y en el medio, alternativas que combinan derivados de madera y PVC, o cemento aportan otras opciones, con similar imagen y óptimas respuestas funcionales. Hacia lo natural. Los decks de madera natural se imponen por sobre las otras opciones por las reconocidas ventajas de este material que exhibe elegancia, calidez, y contemporaneidad. No obstante, si bien es insuperable su imagen, la madera expuesta al exterior requiere de un mantenimiento periódico. Lograr un buen resultado y que resista el paso del tiempo dependerá de la correcta elección de la madera.
Si bien las maderas duras poseen mayor resistencia para uso en exteriores son más caras que las blandas. Son óptimas las maderas duras y semiduras –lapacho, incienso, viraró, curupay– que soportan bien su exposición a la intemperie. El costo estimado por metro cuadrado de tablas de curupay de 1”x 4” ronda los $ 150; a lo que deberá sumarse el costo de la tirantería-variable según cada diseño y la mano de obra.
El mercado ofrece otras alternativas más económicas como el eucaliptus, pino elliottis y pino Paraná, maderas más blandas que con tratamiento CCA -por autoclave con sales especiales- resultan alternativas durables, si bien requieren un mantenimiento más periódico. Estas maderas deben ser tratadas con impregnantes para evitar que tiendan a rajarse, deformarse y astillarse rápidamente. El costo estimado por m2 -sólo las tablas- es de . Una alternativa intermedia, muy recomendables es el deck de timbó. Esta madera resiste muy bien el agua y el sol, y su costo por metro cuadrado es de aproximadamente .Detalles técnicos. Los decks requieren una estructura de soporte bastante simple: columnas de apoyo enterradas, que pueden ser de maderas duras o de hormigón. También es posible realizar una estructura con vigas de 3 por 8 pulgadas cada 1,20 ó 1,50 m. Luego se coloca la estructura de soporte, construida por tirantes de madera (de 2"x4"; 2"x5"; 3"x6", según el largo), con una separación entre 50 y 60 cm. Allí se clavan las tablas, generalmente de 1 ó 1 y 1/2 pulgadas y de un ancho variable -entre 6 y 10 cm- con los bordes redondeados y separadas -de 5 mm hasta 1 cm- para permitir drenar el agua. Variantes que seducen. Otra alternativa para este tipo de solados la constituye un novedoso material: el EMP que se obtiene de la extrusión a alta presión y temperatura de materiales de descarte. Se trata de un compuesto de aserrín y fibras de madera, más polietileno y aditivos no agresivos al medio ambiente. Posee una excelente performance en el rango de temperaturas entre +40 grados C a -40 grados C. Las tablas se caracterizan por su baja absorción del agua. No es atacado por insectos, hongos ni bacterias. No se pudre, no se astilla y es antideslizante. El largo de estos perfiles es virtualmente infinito (el límite es el transporte), lo que permite grandes superficies de piso/deck sin empalmes. Su mantenimiento se reduce a la limpieza con agua y jabón suave.
Símil madera
Opción PVC
Los decks formulados a base de PVC celular, reciclado y reforzado demuestran ser una excelente alternativa para este tipo de solados, imitando la imagen de la madera, pero con la ventaja de no requerir mantenimiento periódico. Es un material reciclable y evita los tratamientos químicos sobre los pisos.
Ideales por su diseño moderno, durabilidad, alta resistencia al fuego, mayor estabilidad, y su sistema antideslizante. Se presentan en cinco colores diferentes: blanco, gris, bronce, caqui y almendra. Son recomendables para colocar en terrazas, balcones, patios, jardines, muelles, cercos y piscinas.
La fórmula del PVC lo convierte en un material más ligero que la madera y es altamente resistente a todo tipo de impactos. Incluso, permite que no absorban el agua, por lo que son muy aconsejables para bordes de piscinas y soláriums. También provee una excelente tracción ya sea seco o mojado y es termorreflectivo por lo que se puede transitar descalzo sin quemarse.
Además, evita la proliferación de termitas y polillas, no se astilla ni se escama.
Su instalación es tan sencilla como la tradicional: puede realizarse a mano o con herramientas eléctricas, acepta clavos, tornillos y/o remaches. Sólo requiere un mantenimiento mínimo, no es necesario aplicar pinturas ni selladores y su limpieza periódica puede realizarse con cualquier detergente doméstico.

