Piel de cobre
Con perforaciones irregulares, las chapas cobrizas que revisten el edificio generan sugestivos juegos de luces y sombras.
Una vez más, como ya lo hicieran con las internacionalmente reconocidas Bodegas Dominus, los arquitectos suizos Herzog & de Meuron dejan su impronta en la costa oeste de Estados Unidos. En el Museo de Young, la capacidad expresiva del cobre se explota al máximo, siendo el material mismo el protagonista absoluto de la obra.
El edificio sorprende camuflado entre la arboleda del Golden Gate Park, con una volumetría marcadamente lineal, compuesta por un juego de volúmenes horizontal-vertical: una torre suavemente torsionada en espiral, que se convierte en un ícono en la inmensidad del parque. Todo el edificio está revestido en planchas de cobre perforadas, que irán adquiriendo con el tiempo una pátina de color verdoso que les permitirá mimetizarse completamente con el entorno verde.
Recorrer el arte. El espacio interior se plantea permeable y abierto al parque, que se introduce en los interiores a través de patios que envuelven las salas e inundan de verde y de luz los espacios, conviviendo sin alteraciones con el arte en una sublime sensación de espacialidad.
A partir del hall central los ejes se quiebran suavemente rompiendo las simetrías para generar un especial dinamismo que dirige las visuales y los recorridos a las distintas salas.
37% menos de superficie. Ocupan los 27.000 m2 del edificio de Herzog & De Meuron respecto al anterior, devolviendo terreno verde al parque.

