Nobles sabores
Para distintos gustos. Sobre una importante avenida de la ciudad, un nuevo espacio que invita al buen comer y beber.
El programa –aplicado en el angosto y profundo espacio disponible– fue bastante complejo, teniendo en cuenta los requisitos y dimensiones que un local gastronómico de este nivel requiere. Era fundamental maximizar el espacio al público y el espacio destinado a las áreas de servicio, tan importantes para mantener y responder a la calidad.En la carta. El local se desarrolla en dos plantas, ambas destinadas a uso público. Además, cuenta con un área de cafetería en planta baja y una terraza para quienes gustan de comer al aire libre.Para materializar la obra, se tuvieron en cuenta las cualidades propias de cada material. Se buscaron líneas simples y tonos claros, de materiales nobles y cálidos, como la piedra y la madera; y modernos, como el acero y el vidrio. Así, se logró una estética simple, clásica y a su vez sofisticada.Natural distinción. La fachada está revestida con una piedra natural, denominada "laja azteca", que con sus texturas y colores otorga distinción y elegancia al local. Esta piedra se incorpora en el interior, en las barras de café y en los baños.El vidrio fue utilizado en todo su frente y contrafrente, para aprovechar al máximo la luz natural. Las terrazas ayudan a proteger los interiores de las inclemencias del clima, evitando el ingreso del sol directo en verano y el frío intenso en invierno. A su vez, dichas terrazas cuentan con equipos de calefacción -tubos radiantes- para ser utilizadas durante todo el año.
Ficha técnica
Proyecto: arquitectos Eugenio Ferreyra, Javier Feijoo y Pía Monguillot. Dirección técnica: arquitectos Javier Feijoo y Pía Monguillot. Colaboradores: Fernando y Florencia Ferreyra.Iluminación: Víctor Borrini y Cecilia Longo.Empresa constructora: Norsans.Fecha de ejecución: Enero-Agosto 2010.Ubicación: Hipólito Yrigoyen, Nueva Córdoba.
Ritmo en el cielo
El cielo raso, armado con placas de madera de cedro, se convirtió en el protagonista del lugar, formando un tejido de cintas que quiebran, abarcan y delimitan todo el espacio público, otorgando movimiento y plasticidad. Crea un plano de texturas, generadas por luces y sombras, que se distorsionan de acuerdo con la intensidad lumínica. Se ilumina de forma indirecta, difusa, lo cual otorga una luz ambiente que provoca sensaciones de calidez y relajación.

