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En el sueño de ellos

Sellos masculinos suelen definir la estancia de descanso del varón actual. Funcionales, con impronta moderna, se muestran con fuertes apuestas a lo tecnológico, colores neutros y oscuros.

14 de enero de 2012 a las 12:02 a. m.
Sara Bongiovani
En el sueño de ellos
Tonos muy oscuros en envolventes y vistiendo la cama. Los metales se imponen a las maderas, la tecnología en un rol protagónico, y la luz hace el resto (Roger Berta).

La estancia del hombre pensada para el descanso suele poseer características distintas del dormitorio de mujer, con una imagen más despojada de accesorios y sin ese toque de calidez que suele imprimir lo femenino. No por eso son menos atractivos. Más aún, a sabiendas que faltará el toque diario, su ambientación exige un diseño acabado, pensado para destacarse, incluso frente al desorden y descuido diario. O no.

También el dormitorio del hombre deja entrever su personalidad: más formales o descontracturados, artistas, deportistas, intelectuales, hombres de negocios, necesitan ver reflejada su impronta en la intimidad. Sea por una afición por la decoración; la búsqueda de valores estéticos de vanguardia; por una fuerte necesidad de identificarse con su espacio o tras el codiciado confort, el hombre también decide descansar en una estancia a su medida.

Tonos y materiales. Entre los sellos más destacados de estos espacios, priman los colores neutros –raramente los muy definidos y estridentes– y como nota actual, los tonos muy oscuros: grises, marrones y negros, se destacan como muy masculinos.

Las rayas que combinan osadamente estos tonos, también se recomiendan, sea en empapelados, alfombras o géneros de tapicería. Rayas muy anchas y contrastantes o más delicadas, se destacan en revestimientos de envolventes, en cortinas, alfombras, edredones y aun en la ropa blanca.

Ambientes monocromáticos o que juegan con el contraste de neutros engamados, más oscuros y más claros. El toque de color sólo en algunos detalles y para los más descontracturados.

Los metales -acero y aluminio- se imponen frente a las maderas, que aparecen sólo en tonos muy oscuros o laqueadas en negro o grises.

En la tapicería prevalecen ricas texturas en telas nobles, como sedas, linos, terciopelos y algodón.

La ropa de cama conforma un todo con la decoración, con un especial énfasis en la elección del edredón, mantas que se superponen y la ropa blanca que se deja entrever como parte del todo.

La tecnología marca la diferencia

En general, es en la estancia privada del hombre donde más se destaca la tecnología de última generación, completamente integrada al equipamiento.

Grandes pantallas frente a la cama, tablets sobre la mesa de noche, relevantes equipos de sonido y la domótica aplicada a cada una de las funciones eléctricas: encendido y apagado de luces, control de la apertura de cortinas automatizadas… Una pantalla que proyecta el contenido del vestidor, un respaldo de cama que contiene los parlantes del sistema estereofónico de sonido...