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El danesito terrible

Así nace un “arquistar”. Con sólo 35 años, Bjarke Ingels ha recibido recientemente el Premio Europeo de Arquitectura, la enésima confirmación del talento de este joven que está revolucionando los cánones del diseño del Viejo Continente.

13 de noviembre de 2010 a las 12:02 a. m.
Magdalena Altieri (Especial)
El danesito terrible

Algunos ya lo comparan con Rem Koolhaas, por la desmesura y la irreverencia de sus proyectos. Y como al ya consagrado holandés, se le critica que muchos de sus proyectos carecen de una adecuación al entorno, fruto de la imaginación caprichosa del proyectista, antes que de un estudio detallado del sitio.

Pero para Bjark Ingels, el parangón no puede ser más que un elogio, ya que justamente él reconoce en Koolhaas a su más respetado maestro. Ha trabajado en su estudio antes de establecerse de manera independiente, y ha devorado las obras del bueno de Rem antes que los manifiestos de Le Corbusier. Algo que para los fundamentalistas de la arquitectura puede parecer un sacrilegio, pero que mirándolo desde un punto de vista "progresista" no resulta del todo equivocado.Vida de superhéroe. El mes pasado, recayó sobre Bjark Ingels uno de los más importantes galardones de la arquitectura del continente europeo: el European Architecture Prize, otorgado por el Centro Europeo para el arte de la arquitectura, el diseño y los estudios urbanos. Nadie duda de los méritos del joven danés, que suma este premio a un ya colmado palmarés de reconocimientos internacionales, entre los que se destacan el León de Oro de Venecia en el año 2004 (por su sala de conciertos en Stavanger, Noruega), una mención especial en el Premio Mies Van der Rohe en 2005 (por su Casa Marítima de la Juventud, en Copenhague) y varios en honor de una de sus obras más celebradas, "Mountain Dwellings" (Viviendas de la montaña), un complejo residencial escalonado la capital danesa.

En la justificación del premio, la institución destacó que Bjarke ha roto la red danesa de “niños buenos”, desafiando a un “estreñido establishment a pensar más allá de la aburrida caja”. También, declaran, “es una fuerza destacada en el movimiento de la arquitectura verde europea, produciendo sorprendentes y ejemplares obras de diseño sostenible”.

Así, Bjark cumple con todos los requisitos para entrar por la puerta grande a esa constelación de arquitectos estrella que hace rato clama por herederos. ¿Había dudas sobre quién seguiría las huellas de nombres como Gehry, Koolhaas o Hadid? El joven rebelde danés tiene pasta de sobra para asumir este desafío.

Y no sólo de talento para diseñar hablamos, sino de esa extraña combinación de innegable carisma y una inusitada capacidad marketinera para lograr que hablen de uno que marca la diferencia entre un buen arquitecto y un “starchitect”. Las evidencias están al alcance de la mano, y en esta gran vidriera internacional que es Internet, ya el sitio web de BIG (www.big.dk), el estudio formado por unos 80 profesionales que regentea Ingels, habla por sí solo.

BIG (o Bjark, da lo mismo) ha también producido una especie de manifiesto en forma de libro gigante que se llama "Yes is more". Y está íntegramente concebido como un cómic. Como corresponde a un superhéroe.Más info:  www.europeanarch.eu/eur_arch_prize

Demoliendo viejos conceptos"Si una idea no funciona en un sitio, irá buscando acomodo en otros proyectos, hasta que termine por concretarse", ha declarado Bjark Ingels, echando por tierra algunos fundamentos de la arquitectura tradicional.

La evolución del arquitecto

Aura de estrella

Con el pelo revuelto, rasgos aniñados  y un desenfado que recuerdan más a un actor de Hollywood que a un arquitecto serio, Bjark Ingels encarna a la perfección el rol del arquitecto estrella del siglo 21. Pero más allá de los prejuicios, la larga lista de obras realizadas en 10 años de carrera, y de proyectos por venir, son muestra de un talento indiscutible.