Asientos de la razón pura
El encanto de lo simple. Los muebles del arquitecto suizo-francés destierran todo lo innecesario y superfluo.
Si se trata de listar los muebles ícono del siglo 20, infaltables son los diseños del maestro moderno Le Corbusier. El arquitecto no sólo cambió el rumbo de la arquitectura sino también dejó su impronta en el mobiliario. Fiel a conceptos como la casa concebida como "una máquina para vivir", sus muebles destierran todo lo innecesario y superfluo, para lucir el encanto de lo simple. Todo lo pensaba para ser construido en serie -arquitectura y mobiliario- buscando una respuesta a las urgencias de principios del siglo 20. Racionalista por excelencia, aplicó también estos principios en el diseño de sus muebles. Con su característica visión funcionalista, sus piezas más reconocidas sobresalen por sus líneas despojadas y economía de materiales y ornamentaciones. Internacionalmente famosos. La silla LC1 -su primer diseño- presentada en 1928 y realizada en colaboración con Pierre Jeanneret y Charlotte Perriand, da muestras claras de previos y detenidos estudios antropométricos, en busca del máximo confort. Su respaldar ajustable en altura permite al usuario elegir la postura más cómoda. Un diseño que ha sido reinterpretado desde su presentación y hasta nuestros días, en variedad de cueros y colores.
Otra de sus creaciones más reconocidas, el sillón LC2, exhibe el máximo confort con un diseño purista y radical, ideal para cualquier estancia de la casa y aun para oficinas.
No obstante, es la LC4, de 1929, más conocida como Chaise Lounge, el mueble de Le Corbusier que logró convertirse en un verdadero clásico del diseño. Se trata de un diván/butaca, con estructura independiente en la base, bastidor metálico y cuero.

