El riego también hace sintonía fina
El diseño de los aspersores, adaptados al suelo y a los cultivos, aporta la gota justa y economía en el recurso.
En la producción agrícola, el manejo agronómico debe ser igual de eficiente tanto para tomar el agua que cae del cielo como para captar la que aporta un aspersor de un equipo de riego. De la misma forma que la siembra directa y la cobertura del suelo ayudan a recolectar más agua de lluvia, el correcto diseño de los aspersores, adaptados al suelo y a los cultivos, proporciona la gota justa y contribuye a la economía en el uso del riego complementario. La puesta en práctica de estrategias para mejorar la eficiencia de aplicación del riego fue el eje dominante de una jornada técnica realizada en el Inta Manfredi, organizada por el módulo de riego de la experimental y las empresas Reinke Irrigation y Senninger Irrigation."El tipo de aspersor para un equipo de riego tiene que ver con la cuestión agronómica y no con la automatización. No tanto con la marca comercial, sino con sus prestaciones. Su inclusión depende del tipo de suelo, cobertura orgánica, capacidad y velocidad de infiltración, temperaturas, humedad relativa y vientos", enumeró Eduardo Martellotto, coordinador del módulo experimental de Manfredi.
Para el especialista, es necesario disponer de un paquete a medida, que permita que la mayor cantidad posible de agua que salga por el aspersor llegue al suelo disponible para el cultivo. En esta confección está incluido el diseño de los aspersores y el tamaño de sus boquillas, la cantidad de toberas a lo largo del equipo, su distribución (ya sea en línea o intercaladas) y su altura del suelo.
El objetivo es que el productor pueda maximizar el uso del agua que aplica con el riego. Conocer cuál es la vida útil de una boquilla –que puede llegar a tres mil horas de riego–, o cuándo es deficiente el uso de un aspersor, contribuyen también a la eficiencia del sistema de riego suplementario. Sacar más provecho. "El productor debe saber que no existe un solo tipo de aspersor y que los puede adaptar no sólo a sus condiciones de suelo sino también al cultivo", explicó Juan Carlos Mora, gerente para Sudamérica de la empresa estadounidense Senninger Irrigation, proveedora de aspersores para fabricantes de equipos de pivotes. Desde la aparición de los aspersores de impacto, en la década de 1960, su evolución para los equipos pivotes fue ganando en prestaciones. El reemplazo del bronce por el termoplástico de alta resistencia y mayor duración les aportó funcionalidad y eficiencia. Con más de 40 años en la fabricación de aspersores, Senninger ofrece su modelo Xcel Wobbler que brinda una uniformidad de aplicación de 90 por ciento y caudales adecuados a una baja presión de operación de 1,5 bar, menos de la mitad a la que funcionan los aspersores de impacto, que trabajan entre tres y 4,5 bar. "Además de hacer más eficiente y uniforme la distribución del agua, por trabajar con menos presión hay un ahorro de energía", agregó Mora. Optimizar recursos. Elegir el aspersor adecuado redundará en un uso más eficiente del agua y en un menor gasto de energía. Por ejemplo, en suelos con historia en siembra directa, buena cobertura, y con condiciones meteorológicas de alta humedad, pérdida por evaporación y viento, la eficiencia en el uso del agua la aporta una gota más gruesa y pesada, que va directamente al suelo. En cambio, en suelos más desnudos, las gotas más finas tienen menos posibilidad de escurrimiento, aunque crecen sus chances de que se pierdan por acción del viento. Según explicó el gerente de Senninger, las gotas pequeñas son fácilmente afectadas por el viento y el patrón de mojado de los aspersores se puede distorsionar. En cambio, gotas más grandes son menos susceptibles del viento. "Mantener un patrón de mojado, que ahorra agua y energía", aclaró Mora.Como parte de la estrategia para mejorar la aplicación está la opción de "sacar" los aspersores de la línea y colocarlos intercalados, por medio de soportes. "Esto ayuda a minimizar el efecto del escurrimiento", comentó Martellotto.
Tecnología
Margen para mejorar. Según la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el 90 por ciento de los sistemas de riego tienen algún grado de ineficiencia en su operación; las correcciones en su manejo permitirían ahorrar hasta un 50 por ciento de agua. "En algunos casos, con la misma cantidad de agua de riego se podría regar el doble. Sólo hay que ajustar su manejo", sostuvo Juan Carlos Mora, gerente para Sudamérica de la empresa estadounidense Senninger Irrigation, fabricante de aspersores.
Ensayos. Como parte de su proceso de fabricación, las empresas proveedoras de aspersores ensayan en laboratorios las diferentes condiciones a campo para lograr uniformidad en sus productos. El objetivo es proporcionar a los fabricantes de pivotes elementos más precisos.
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