Leche y trigo, con mal diagnóstico
El frente interno lechero no luce con el mismo semblante que el mercado internacional.
–El miércoles por la tarde, mi estimado don Tecno, los tamberos convocados por la Federación Agraria harán una asamblea en Alicia y prometen definir acciones gremiales en protesta por el estancamiento de precios y los números en rojo que enfrenta la actividad... –Ya que menciona el tema de los problemas de rentabilidad en el sector lechero, compañero don Productivo, le puedo agregar otro rubro que presenta un frente complicado. Abonando lo que conversábamos la semana pasada, Cartez presentó esta semana un trabajo advirtiendo sobre el quebranto económico que sufrirán en esta campaña los productores trigueros en la provincia.–Vayamos por partes, dijo un amigo en la despostada. En el problema lechero, de nuevo aparecen dos bibliotecas: las cámaras específicas lecheras, que han estado en los últimos años más cerca de la política oficial –me refiero a las cámaras de Santa Fe, Córdoba, La Pampa y Santiago del Estero– le salieron al cruce a la FAA cuestionándole su diagnóstico de que hay crisis cuando la producción de este año supera en un 12 por ciento a la del año pasado, las exportaciones son superiores en más de un 30 por ciento y los valores de venta también son mejores.–Para que usted no se tome todo el trabajo, puedo apuntarle que también se ha expedido esta semana la Mesa Nacional de Productores de Leche, que le reclamó por nota al ministro de Agricultura, Julián Domínguez, la conformación de la agenda de trabajo comprometida en la reunión realizada el pasado 5 de octubre. Y también le manifiestan que el deterioro de las condiciones de rentabilidad de la actividad "requiere encarar en forma urgente un trabajo mancomunado con el fin de implementar las medidas adecuadas para revertir la actual situación".–Con lo cual daría la impresión de que se impone alguna mesa de negociación y una convocatoria para analizar los reclamos...–Es lo que al menos piden estas entidades de la producción. Pero, volviendo al tema del trigo, el trabajo de Cartez se basa en márgenes brutos elaborados por el Inta. El problema –advierte– es que el valor esperado al momento de la siembra era de 730 pesos por tonelada pero, comparado con los 510 actuales, hace que los números atractivos que se tenían se conviertan en dramáticos. Si a esto le sumamos que el rinde promedio está más cerca de las 2,5 toneladas que de las tres toneladas esperadas, los resultados son aún más preocupantes. Según los cálculos de Cartez, el margen bruto queda negativo en 133 pesos en campo propio. Sumado a la baja internacional, la intervención oficial en el mercado le resta a los productores cordobeses unos 252 millones de pesos.

