La soja brasileña, al ritmo del real
Mercados y tendencias. La devaluación le trajo alivio al productor de Brasil. Aunque también crecen los costos de producción.
Las señales que provienen de la economía de Brasil no son más que negativas. El nivel de desempleo alcanza su máximo en cinco años, la inversión bruta fija se encuentra en contracción desde el año 2013 así como también la producción industrial presenta caídas del ocho por ciento, con respecto al año anterior. En sintonía, la capacidad instalada se encuentra en 78 por ciento y viene disminuyendo desde 2013. En este contexto el real ha superado su máximo histórico alcanzado en el año 2002 de 3,94 reales por dólar y continúa devaluándose. En el último año ya ha perdido el 81,62 por ciento de su valor frente al dólar y esto tiene múltiples efecto sobre nuestra economía y sobre el mercado agrícola.El principal impacto en nuestro país se da mediante la balanza comercial bilateral. Frente a la devaluación anual del real, el peso solo se devaluó 11 por ciento contra septiembre de 2014 y de este modo se genera una gran presión cambiaria. El efecto en el comercio bilateral es letal y esto se aprecia en las caídas de las exportaciones con Brasil que ya acumula un 30 por ciento anual, según la Cámara de Comercio Argentina. A su vez, las importaciones que realiza el país vecino desde han sido recortadas en un 26 por ciento generando como resultado un déficit comercial frente a Brasil desde comienzos de 2015.
Efecto soja
En los mercados agrícolas el efecto principal se observa en la oleaginosa.
Según consultoras privadas la producción de la campaña 2015/16 alcanzará las 100 millones de toneladas, tras un incremento de tres por ciento de la superficie. ¿Y por qué Brasil expande el área con los bajos valores externos? La devaluación le ha otorgado un suspiro a los productores que reciben en reales un valor similar a 2013 cuando la cotización en el mercado de Chicago era de 580 dólares, por la válvula cambiara.
Pero como toda moneda tiene sus dos caras y el costado negativo para los productores brasileños es que los costos de producción también se elevan aunque a menor ritmo que el real.
El costo de la campaña 2015/16 registro un incremento del 18 por ciento, estando las ventas de insumos casi finalizadas: ya llegan a 91 por ciento. Sin embargo las preocupaciones se centran en la campaña 2016/17 en donde se podría sentir un impacto adicional en los costos.
Para el presente ciclo 2015/16 que ha iniciado de a poco las tareas de siembra se vislumbran un gran adelanto en la comercialización por los buenos márgenes actuales. Los productores de Mato Grosso, según el Imea, ya han vendido 11,7 millones de toneladas que representan 40 por ciento del nuevo ciclo; mientras que el año pasado solo el 11 por ciento estaba vendido en esta fecha.
Los números de volumen comercializado de Argentina son en comparación muy bajos y no alcanzan a uno por ciento de la producción proyectada para el próximo ciclo. Sin embargo los registros del Ministerio de Agricultura por ahora solo abarcan a las compras de las compañías exportadoras y no hay registro de los movimientos de la fábrica.
* Analista de mercado de fyo

