Di Stéfano recomienda no correr detrás del dólar
El economista rosarino visitó Córdoba y aconsejó a los productores “llenarse de maíz y comprar vacas”.
El economista Salvador Di Stéfano, una de las voces más escuchadas por el sector agropecuario, visitó Córdoba para participar de un ciclo organizado por la Bolsa de Cereales de Córdoba y Agroeducación.
En ese marco, en una entrevista con Agrovoz, analizó la coyuntura económica del país y dio sus consejos para los productores: no correr detrás del dólar y hacer lo posible por producir maíz, cuyas perspectivas –siempre según su visión– son mejores que las de soja.
–¿Cómo analiza el escenario económico actual?–Está muy difícil para los sectores vinculados a la producción porque los resultados empresariales de cara a la próxima campaña no cierran. La actividad comercial está con anabólicos, como el programa Ahora 12; la construcción también, con el Procrear; y el consumo tuvo una suba muy importante a través de los aumentos a jubilados, la asignación universal por hijo y las paritarias. En el último trimestre estos efectos positivos se van a ir diluyendo y la única forma de que la producción, la industria, el comercio y los servicios se reactiven es que después del 25 de octubre el presidente electo dé señales concretas de qué va a hacer en materia económica.
Dólar y maíz
–¿Cuál es su visión sobre la situación del dólar?–Yo sugiero no comprar dólar blue a estos niveles de precio. A mí me parece que el tipo de cambio con el próximo gobierno va a estar no más allá de 11, 12 pesos. No vemos una explosión por el lado del tipo de cambio. La sugerencia es ajustar la producción y comprar activos, que están muy baratos, especialmente los campos en el interior como también propiedades dentro de los grandes centros urbanos. Lo que pasa es que la psicología del individuo es muy negativa y acepta tasas de descuento muy altas sobre activos y esa psicología también termina convalidando precios de dólar que no son reales en este momento. Hay que imaginar por ejemplo que si el que viene arregla con los fondos buitre, va a volver el crédito hipotecario. Con crédito hipotecario las propiedades van a valer un montón. Mi recomendación es: no te comas un amague, no vayas atrás del dólar.
–Y los productores agropecuarios, ¿qué deben hacer?–Si tienen plata de sobra, llenarse de maíz y comprar vacas. O llenarse de insumos para hacer maíz. El maíz tiene muchas posibilidades de subir de precio. Hay un escenario muy positivo porque hay menor producción en Estados Unidos y el consumo mundial sigue creciendo; mientras que la soja, por lo caro que es el maíz en Argentina y Brasil, ambos países van a seguir haciendo mucha soja; Estados Unidos también tiene mucha soja, y a China no la veo desesperada por comprar. Además, seguro va a haber una devaluación, de alrededor del 20 por ciento y una hectárea de maíz tiene más dólares que una de soja, por lo tanto conviene más hacer maíz que soja.
–Además, todos los candidatos prometen bajar las retenciones al maíz…–Correcto. Por eso el maíz tardío es lo mejor. Mi consejo es hacer maíz tardío que sale más barato que el de primera. Igual, reconozco que el maíz es más caro. Si no hay dinero para hacer maíz, hay que hacer soja. No queda otra.
Panorama 2016
–En este contexto, ¿qué debería hacer el futuro presidente?–Hay un consenso generalizado entre los distintos economistas de los candidatos de que tenemos que ir a un proceso de suba del tipo de cambio real; no sólo nominal. O sea la mejora del tipo de cambio tendrá que venir acompañada de una devaluación nominal pero también de una gran rebaja de tributos. Esto significa que bajen las retenciones, que te permitan ajustar los balances por inflación, que se elimine el impuesto al cheque, se modifiquen las escalas mínimas del monotributo y Ganancias a la cuarta categoría y que el Gobierno saque una nueva ley de combustibles para rebajar los costos de los fletes. Esto es más o menos lo que todos los candidatos a través de sus equipos económicos, en off the record, terminan esbozando. Si se cumple una parte, las economías regionales se van a ver bien favorecidas.
–¿La salida a los problemas será parecida a la de los 90' o a la del 2001?–A la de los 90'. En el 2001 se salió haciendo volar por el aire el tipo de cambio y eso hoy no se puede hacer más. Hoy hay que ir a una salida muy parecida a la transición de (Raúl) Alfonsín a (Carlos) Menem: desregular los mercados, bajar los impuestos y tratar de insertar al país nuevamente en el mundo. En aquella época Argentina no había pagado la deuda y estaba por entrar en default, tenía retenciones, estaba cerrada al mundo, el panorama es muy parecido. No es igual que el 99' porque la pérdida de competitividad en ese momento fue por bajos precios internacionales, mientras que ahora es por altos impuestos locales. Si el maíz valdría lo mismo que vale afuera, no tendríamos estos problemas. En el 99' Argentina era un país inviable. Hoy es un país enfermo porque el doctor hizo una mala praxis. Pero si hiciera una buena praxis saldría rápido de la enfermedad.

