En el país de las vacas, pollo
El amigo Moreno rompió el termómetro para no medir la fiebre, mi estimado compañero don Productivo, y le agarró pulmonía a los frigoríficos.
–El amigo Moreno rompió el termómetro para no medir la fiebre, mi estimado compañero don Productivo, y le agarró pulmonía a los frigoríficos. Fíjese que contradicción: en el Gobierno se llenan la boca con el agregado de valor y resulta que no hay materia prima, se terminaron los novillos baratos y está quedando el tendal en el sector de la carne. –Está bien, camarada don Produ. Pero en esta ronda de mate siempre hablamos de lo mismo; el asunto ya es conocido. Ahora hay que esperar y poner el lomo algunos años para eso: volver a tener "lomos".–Tiene razón; le admito la ironía. Pero lo invito a mirar este otro cristal: las cadenas aviares y del cerdo están aprovechando la volada. La gente de Cepa, los procesadores avícolas, dicen que van a cerrar el año con exportaciones por unas 330 mil toneladas y unos 450 millones de dólares en facturación para los mercados foráneos.–En el país de las vacas, el pollo es rey, mi amigo. Quiere decir que, en volúmenes, los polleros le estarán pisando los talones a los frigoríficos exportadores.–Y sí, me alegro por ellos y por las cadenas del maíz. ¿Pero no le parece que estamos en el reino del revés? Los funcionarios que se la pasan dando cifras de crecimiento, no veo que hagan un mea culpa con esto.–Para redondearle el punto: en materia de consumo también los pollos andan a los saltos y le pisan los talones a los bifes. La necesidad tiene cara de hereje, decía mi nono. Fíjese que mientras alguna estadística está anotando que el consumo de carne vacuna se desploma, deducidas las exportaciones estaríamos ya en 36 kilos per cápita de consumo de carne de pollo, con una producción de 1,7 millón de toneladas.–Me imagino, en esta economía recalentada las granjas deben andar "a full".–Y sí; además de pensar en nuevas inversiones, esta cadena tiene que afinar el trabajo en bioseguridad porque, como usted dice, los galpones en producción existentes no dan abasto.–¿Y de nuestros exquisitos solomillos, qué me dice?–Los muchachos porcicultores esperan cerrar el año con un 10 por ciento de incremento en la faena total respecto de 2009; el consumo en fresco está en 7,5 kilos/habitante y no sube más porque falta mercadería. Más de un día a la semana ya hay un corte de cerdo en "la mesa de los argentinos".

