Temas del día:

Se fue "El Niño" y viene "La Niña"

El fenómeno, que aportará lluvias por debajo de lo normal, será leve al inicio de la campaña, pero irá creciendo.

04 de junio de 2010 a las 12:02 a. m.
Se fue "El Niño" y viene "La Niña"

Abril fue el mes durante el cual el fenómeno "El Niño", que afectó a la campaña agrícola 2009/2010, completó su etapa de disipación; al mismo tiempo que comenzó a observarse los primeros síntomas de la emergencia de un episodio "La Niña", que afectará a la campaña agrícola 2010/2011. El diagnóstico pertenece al especialista en Agroclimatología, Eduardo Sierra, en su informe sobre Perspectiva Agroclimática elaborado para la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

El alejamiento de "El Niño" (que genera lluvias por encima de lo normal) se cumplió con un mes de retardo con respecto a su fecha normal de ocurrencia, pero bastante antes de lo inicialmente previsto por los principales centros de pronóstico internacionales.

Esta evolución puede considerarse afortunada -sostiene el informe- ya que eliminó el riesgo de un episodio doble de "El Niño", que había sido anunciada a fines de 2009 por los principales centros internacionales de pronóstico climático, lo cual hubiera constituido una perturbación ambiental sin precedentes.

También fue afortunado para el área agrícola argentina; ya que en su la fase final, el fenómeno concentró su acción sobre Paraguay y el sur del Brasil, donde agotó su energía con grandes tormentas, con lo que sólo afectó en forma marginal al territorio nacional.

El comienzo de la temporada de heladas no llegó a causar daños, ya que el tiempo cálido que caracterizó al comienzo del otoño aceleró el desarrollo de los lotes de soja de manera que, para cuando se produjeron las adversidades, su vulnerabilidad al frío ya había disminuido considerablemente.

Lluvias, no tanto. A partir de esta particular evolución, la cosecha de granos gruesos pudo avanzar rápidamente en la mayor parte del área agrícola nacional, lo que permitió concretar el elevado potencial productivo de los cultivos de verano de la campaña 2009/2010, sin que se produjeran mermas de volumen ni de calidad por acción meteorológica.

Durante mayo se observaron temperaturas medias algo superiores a lo normal, y una racha tardía de precipitaciones que aportó humedad y dejó los suelos en condiciones adecuadas para la siembra de los cereales de invierno en todo el centro y el este del área triguera.

No obstante, el oeste del área agrícola nacional no registró una reposición de humedad adecuada. Las precipitaciones muy por encima de lo normal se concentraron en el este de la Región del Chaco, y centro y norte de la Mesopotamia, con valores de más de 150 por ciento de la media. Por su parte, el este del NOA, el oeste de la Región del Chaco, Santa Fe, la mayor parte de Buenos Aires y el sur de la Mesopotamia observaron al oeste valores entre ciento por ciento de la media; y hacia el este, del 150 por ciento.

El centro del NOA, el este de Cuyo, la mayor parte de Córdoba y la mayor parte de La Pampa observaron valores algo por debajo de lo normal, que fluctuaron entre ciento por ciento de la media, hacia el este, y un 75 por ciento de la media, hacia el oeste. El oeste del NOA, oeste de Cuyo y el extremo oeste de La Pampa observaron precipitaciones de menos del 75 por ciento de la media.

"Lo expuesto, pone en evidencia que las zonas del margen occidental del área triguera (centro y oeste de Córdoba, La Pampa y sudoeste de Buenos Aires) registraron una reposición de humedad muy despareja, por lo que aún son necesarias nuevas lluvias", advierte Sierra.

Lo que viene. Dado que la emergencia del episodio "La Niña" -que afectará la campaña agrícola 2010/2011- recién está comenzando a producirse, por el momento sólo pueden indicarse los rasgos generales de su desarrollo.

Es posible que la acción residual de "El Niño" produzca algunas lluvias adicionales durante junio, las cuales podrían llegar a beneficiar las zonas del oeste del área triguera, proveyéndoles la humedad necesaria para llevar a cabo las siembras en buenas condiciones.

No obstante, puede señalarse que, a partir de mediados de junio, el régimen hídrico irá disminuyendo gradualmente en abundancia. Dará inicio a un lapso con precipitaciones por bajo lo normal. Por el momento, puede suponerse que la intensidad del fenómeno será baja, pero esto podría ir variando a medida que avance la temporada y se disponga de indicadores más precisos.

Mientras tanto, desde el punto de vista productivo, será aconsejable diseñar un planteos acordes con la situación de partida y la evolución prevista.

En este sentido, el informe alerta sobre las estrategias demasiado ambiciosas, como las de doble cultivo, ya que podrían traer aparejados riesgos excesivos de que la humedad se agote antes de tiempo.

En cualquier caso, Sierra sostiene que es probable que, aunque alcancen buenos resultados, las actividades productivas de campaña agrícola 2010/2011 consumirán el agua disponible, lo que generará una situación final en la que predominarán los déficits hídricos; escenario que complicaría el inicio de las tareas en el ciclo 2011/2012.

Más de Agro - Clima