Atentos, la FAO mandó carta
Sin el desarrollo rural, no se podrá erradicar el hambre, advierte la FAO.
–Atento al pelotazo, compañero don Productivo. Cuando vemos cierta prédica en contra de inversiones en el agro y también en contra de la aplicación de tecnologías, a lo que agregaría algunas prácticas oficiales, creo que viene bien poner sobre la mesa el último informe anual de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), titulado "El estado mundial de la agricultura y la alimentación 2012". –Ante semejante introducción, camarada don Tecnológico, no puedo más que rendirme y prestar atentos oídos...–Vea, al frente de la FAO hoy está el brasileño José Graziano da Silva, es decir un hombre del "palo" de nuestra amada región emergente.–Con eso, usted me quiere significar que la bajada de línea de la FAO en este caso nada tiene que ver con algún discurso de "los poderes concentrados y colonialistas".–Para que no terminemos enroscados en una parva de clichés ideológicos, voy al punto. A tono con nuestra introducción, el informe de la FAO dice que las inversiones agrícolas son clave para promover el crecimiento, reducir la pobreza y el hambre, y favorecer la sostenibilidad ambiental. Y agrega más: para reducir el hambre es necesario invertir más y mejor en la agricultura.–Teléfono, entonces, para quienes buscan el pelo en el huevo y buscan en el agro y sus inversores la razón de todos los males de la humanidad.–Sigo con la enumeración: el director general de la FAO recalca que las inversiones realizadas por los productores eclipsan y superan considerablemente las inversiones de los gobiernos. Y apunta que la inversión agrícola es cuatro veces mayor que la realizada por el sector público y tres veces superior al total de las demás fuentes de inversión.–En este caso, teléfono para nuestros queridos gobernantes, para que tomen nota.–Sobre los gobiernos, hay algo más. El informe menciona que existen una serie de factores que pueden reducir drásticamente la inversión, entre los que enumera la ausencia del estado de derecho, altos niveles de corrupción, derechos de propiedad inseguros y prácticas comerciales arbitrarias. Sería bueno que tomemos nota.

