Los costos también suben
Fuentes Rossi analizó que el tipo de cambio va a seguir anclado, aunque puede haber alguna flexibilización. En 2011, el productor va a necesitar más dólares para pagar sus insumos y sus consumos.
–Usted, mi estimado don Tecno, que acostumbra trajinar los pasillos de corredores y diferentes cenáculos, cuénteme qué dicen los gurúes sobre los meses que vienen... –Su pretensión es muy ambiciosa, compañero don Productivo, pero alguna referencia le voy a dar en retribución a tantas rondas de amargos que compartimos. Le voy a mencionar algunos comentarios que hizo el economista Fuentes Rossi, que vino a disertar en una reunión de la Sociedad de Acopiadores de Granos de Córdoba.–Lo escucho atentamente, mi amigo...–Dijo que su mayor preocupación en lo interno es la inflación, que el tipo de cambio va a seguir anclado, aunque puede haber alguna flexibilización en algún momento, pero no trascendente. Y éste es un dato importante para el agro, porque es como decirle al productor que va a necesitar más dólares para sus insumos y sus consumos. Lo que tendremos son costos en dólares que crecerán, como ha venido ocurriendo. Y a eso vamos hacia todo el 2011.–¿Puso el acento en algún dato internacional, que nos permita sacar alguna conclusión?–Le recuerdo un par: graficó que el 2011 arranca en pocos días, con las decisiones que tome Estados Unidos orientadas a una expansión monetaria, que puede generar la licuación de su propia moneda. Y, paralelamente, no dejó de tomar en cuenta de que Brasil algo va a hacer, con lo que habrá que estar atentos, dado que Brasil está siendo impactado por esta expansión monetaria de los Estados Unidos.–¿Y sobre la transición política, qué onda?–Fuentes Rossi observó tres períodos bien claros: el actual, que es la reacción frente al shock por la muerte de Kirchner y algunos pueden sentir un efecto de "alarma" o contingencia (dijo no creer que ésta tenga muchos fundamentos); una zona intermedia que generaría tensiones a medida que nos acerquemos a las elecciones y, sobre todo, que aparezcan los candidatos efectivos; y luego el período en el que las encuestas empiezan a influir en la apreciación de los empresarios, de los inversores y en general del público: eso podría generar tensiones, pero no espera que genere cursos erráticos en la economía. Dejó una frase optimista: el largo plazo aparece positivo para el agro, cualquiera sea el gobierno.

